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El Reconocimiento a la Integridad y Lucha Contra la
Corrupción es una iniciativa de PC implementada desde el 2009, con motivo del
Día Internacional Contra la Corrupción.
Santo Domingo, República Dominicana. El movimiento cívico no partidista y capítulo dominicano de
Transparencia Internacional, Participación Ciudadana, otorgó el Reconocimiento
a la Integridad y Lucha contra la Corrupción, que realiza en diciembre de cada
año, a la Dra. Milagros Ortiz Bosch, por su destacada trayectoria personal y
profesional marcada por las buenas prácticas, un trabajo tesonero, honesto y
transparente a favor de las mejores causas nacionales.
El discurso de apertura del acto, estuvo a cargo de la coordinadora
general de PC, Miriam Díaz Santana, quien aprovechó el escenario para recordar
la estrecha relación que hay entre la corrupción y la violación de los derechos
humanos, al conmemorarse el Día Internacional Contra la Corrupción y el Día de
los Derechos Humanos, uno tras otro.
Expresó que este reconocimiento busca educar mediante el ejemplo y
rendir tributo a todos los ciudadanos y ciudadanas que conducen sus vidas
abrazados a los valores de la integridad, construyendo, de esta manera, el
presente y el futuro de su familia, del país y del mundo.
“A pesar del esfuerzo que hemos desarrollado en estos 25 años, es una
pena reconocer que la corrupción ha seguido creciendo, se ha ocultado tras la
coraza de la impunidad y parece enseñorearse y desafiar a quienes queremos
sepultarla. Pero aquí venimos a reiterar nuestra decisión de no cejar en la
lucha contra la corrupción y la impunidad, aquí venimos a mostrar ejemplos de
vida íntegra, de vida dedicada a las mejores causas, ejemplos de personas que
para ser grandes no necesitan ser corruptas, personas que para tener valor no
necesitan riquezas robadas y, por el contrario, son personas que día a
día han forjado un ideal de país democrático, justo, equitativo y, sobre todo,
un país donde la gente se quiera quedar a criar sus hijos”, sostuvo Díaz
Santana.
Los candidatos de esta novena edición fueron evaluados por una comisión
especial designada por el Consejo Nacional, quienes en la certificación del
reconocimiento indicaron que la Dra. Milagros Ortiz Bosch reúne todos los
requisitos exigidos para su nominación, por haber dedicado más de medio siglo a
trabajar sin descanso por la construcción de una sociedad democrática, libre de
corrupción e impunidad; por tener una carrera política caracterizada por la
integridad, la honestidad y el apego a los principios democráticos; y por ser
un referente moral para el pueblo dominicano.
“Hoy rendimos homenaje a Milagros Ortiz Bosch y queremos decirle que ha
valido la pena, que las acciones nobles y rectas son las más valoradas a través
del tiempo y que las grandes mujeres y hombres son los que forjan un ideal, un
legado de integridad digno de ser reconocido por las actuales generaciones y
recordado por las venideras”, manifestó la coordinadora general de
Participación Ciudadana, Miriam Díaz Santana.
En su discurso, la Dra. Milagros Ortiz Bosch, dijo que este
reconocimiento fue el espacio más propicio para constituirse en mensajera de la
sociedad política hacia la sociedad y de la sociedad hacia la sociedad
política, indicando que es un honor y un compromiso recibirlo de Participación
Ciudadana y que la obliga a convertirse en un puente para decir a sus colegas,
políticos y políticas dominicanas, lo que la nación quiere de ellos.
"El 71% de los latinoamericanos estamos desencantados de la
democracia según el último Latino Barómetro. Debemos dirigir la educación de
los partidos hacia la democracia participativa… Ese desencanto interno se
supera respetando los derechos a la participación de la militancia,
institucionalizándonos. Dejemos madurar la Constitución y no la reformemos por
fines personales…Cada día podemos mejorar y debemos seguir creciendo. No es una
voz, ni quinientas mil voces, sino toda una sociedad transformando el cambio de
nuestras instituciones, trabajando con las manos unidas y caminando en la misma
dirección, haciendo juntos el esfuerzo", expresó.
El evento fue realizado en el Auditorio Manuel del Cabral, BibliotecaCentral de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, DN. Otras personas que hansido reconocidas en antiguas ediciones son: el ex-procurador Germán MirandaVillalona; el ingeniero Roque Napoleón Muñoz; los periodistas Nuria Piera,Huchi Lora, Alicia Ortega y Fausto Rosario; la jueza Miriam Germán y a lacomunicadora Altagracia Salazar.
PALABRASDE MILAGROS ORTIZ BOSCH
El iniciar estas palabras recordamos que estamos reunidos, hoy 10 diciembre, día dedicado a la fortalecer y recordar los Derechos Humanos, y para cumplircon la disposición de la Naciones Unidas de conmemorar cada 9 de diciembre, el “Día Internacional contra la Corrupción”. Son dos fechas cercanas al 21 de diciembre en el que Fray Antón de Montesinos, aquí, en la Española, pronunció el sermón quenos hizo precursores, en el continente, en la defensa de los derechos humanos. Diciembre es un mes importante para la humanidad por razones de consagración de nuestros derechos,o por razones de fe.
He escuchado a la Lic. Miriam Díaz Santana, Coordinadora de Participación
Ciudadana, y a través de ellas he sentido
la voz de cada uno de sus miembros, ciudadanos que por 25 años han evitado que se nos desdibujara
la imagen y los principios de la democracia. A todos, a
su membresía y su jurado seleccionador, que me han traído ante ustedes, mi inmensa
gratitud.
Ustedes no sospechan la dimensión
de la misma, porque estoy convencida que
mi relación con la entrega de este reconocimiento: “a la Integridad y la lucha contra
la corrupción”, involucra en primer lugar, a muchos
ciudadanos y ciudadanas que siento están
simbólicamente entre nosotros; y en segundo
lugar, estoy convencida además, que nunca
un escenario fue más propicio, para constituirme
en mensajera de la sociedad política hacia la sociedad, y mensajera de la sociedad
ante la sociedad política.
He ejercido la política sabiéndome representante de una nación en cuyo espacio conviven organizaciones
políticas y toda la ciudadanía no partidista.
Estas instituciones, desde nuestro concepto
de la representación, esperan de la democracia el ejercicio honesto y eficaz de
los gobiernos, la división de los Poderes Públicos, un sistema de justicia independiente,
un presupuesto diseñado desde las prioridades
nacionales; que se ejecute según lo establecido por la Ley. De funcionarios honestos,
preparados para el ejercicio de sus funciones y conocedores de su obligación fundamental:
crear bienestar e igualdad de oportunidades y procesos electorales transparentes.
Para nosotros siempre fue natural representar ese universo: partidos y sociedad. La separación o la distancia se producen
cuando desconocemos los valores fundamentales del sistema democrático y comenzamos
a actuar violando la igualdad de oportunidades que garantiza la Constitución, abandonando
el imperio de la ley, o practicando la exclusión en perjuicio de la ciudadanía o
violando el principio de igualdad que garantiza nuestra Constitución.
Y es de mucha vanidad creerme esta noche una mensajera o un puente. El mismo
puente que Julio Cortázar, en el “Libro de Manuel”, nos pregunta: ¿qué es
un puente si nadie lo cruza? Sé que al
recibir este reconocimiento, el honor y el compromiso de recibirlo de Participación
Ciudadana, además de hacerlo con humildad, tengo la obligación de “cruzar el puente”: Siento la necesidad de decir a mis
colegas, los y las políticas dominicanas, lo que la nación quiere de nosotros. Y siento, además, la obligación de confiarle a la sociedad la otra cara de esta moneda, lo
que sienten los miembros de un partido cuando la política daña sus reputaciones y disminuye el orgullo de ser parte de una organización a la que llega,
lleno de ilusiones y esperanzas de desarrollo y bienestar colectivo.
Pero antes debo regresar a los ausentes, a los que nos referimos al inicio
de estas palabras, y separarlos en dos
categorías; los primeros enseñaron a nuestra
generación la importancia y responsabilidad del trabajo político; Intelectuales,
profesionales, ciudadanos, hombres y mujeres que arriesgaron la vida por construir
en el tiempo de la tiranía el ejercicio de la política desde la decencia, la honestidad
y el servicio a la sociedad.
Menciono algunos ejemplos: Juan José Cruz, Carlos Lizardo, Cucullo Mieses Peguero, Josefina Padilla, Ligia
Echavarría, don Chichi Alburquerque, o desde aula a don Poncio Sabater, las hermanas
Roque Martínez o las Martínez Bonilla que junto a nuestros mayores nos educaron
para saber que la libertad, al hacernos libres, nos obliga a ejercerla con honestidad, ejercerla
en representación de los demás y no en beneficio personal de nadie.
Entre los segundos, recuerdo los más humildes y a los trabajadores: no está aquí Guillén, asesinado en la cárcel
de la Victoria, que honró la política desde
la pobreza. Aunque nunca milité en su partido, hecho preso en el Cementerio de la
Máximo Gómez envió a mi casa un mensaje: “Milagros dejé el dinero del periódico
en la tumba que está a la derecha de la puerta izquierda del cementerio, dile a
los muchachos que vendí todos los ejemplares”. Si notamos el detalle “diles que vendí todos
los ejemplares” fue una rendición de cuentas detallada, como nos enseñó Juan Pablo
Duarte.
Recuerdo a Yolanda Guzmán, asesinada, en abril del l965 que, sabiendo que
iba a morir, levantó la frente para ver el disparo. A Jacinto de los Santos, Juan
de la Cruz Buret, Feliz Alburquerque, Miguel Soto, Quirico Valdez, el padre de Guadalupe,
y a tres activos militantes políticos y sindicalistas: Agustín Sallant. Gina Familia
y Domingo Petitón.
A todos, como un ejemplo, los siento a mi
lado, frente a ustedes, acompañándonos a recibir este reconocimiento. Porque los
conocí, se que son los más heridos por los que ejercen la política, con prepotencia,
sin honradez. Ellos son a los que más les duele la corrupción y la falta de institucionalidad. Les duele todo el desmerito que lesiona y corrompe
el ejercicio incorrecto de la política. Esa, a
la que Juan Pablo Duarte definió, “como
la más pura de las actividades, después de la filosofía”.
Ninguno de ellos, de estos amigos, desdijo de sus creencias. Donde quiera
que reposen, los que se han ido, no desean
ser un sector, un grupo o una élite. Quieren que todos los Partidos y la sociedad
estemos a la altura de nuestro pueblo, que no dejemos que la confusión de los menos,
haga perverso lo que era y debe ser siempre la satisfacción y la alegría de trabajar
por una sociedad más justa.
Hace apenas unos días, en
Chile, un amigo de muchos de nosotros, Daniel Zovatto, convocó a un grupo selecto
de exjefes de Estado para discutir y buscar razones y soluciones a la falta de credibilidad
en la democracia que reveló el último Latino Barómetro: El 71% de los latinoamericanos
estamos desencantados de la democracia, sistema, que unos años atrás, ayudó a vencer
las dictaduras. Entonces don Ricardo Lagos, ex presidente de Chile, explicó “que
la democracia que ejercíamos era vertical: un líder desde la cima ordenando hacía
la base social, y siguió explicando, que la democracia, debido al crecimiento de
los medios de comunicación, el desarrollo de las tecnologías, se había hecho horizontal;
los ciudadanos quieran ser escuchados, ser tomados en cuenta, ser parte de la construcción
de sus destinos”. Es la democracia participativa.
Es hacia allá donde debemos dirigir la educación de los partidos. Es ese el
puente que debemos cruzar todas las organizaciones.
Es la educación y la practica sustentadas en el conocimiento de la organización
y los valores del sistema democrático.
Hace años nuestro mundo político conoce estas ideas. Durante dos años se tiñen
de verde las calles, gritando con una voz fuerte, que no recibe respuestas. Hace 23 años que José Francisco Peña Gómez nos
explicó su tesis del “Gobierno Compartido”. Hace ya mucho tiempo que reclamamos
una justicia independiente, independencia impostergable para el combate a la corrupción.
El sistema de partidos de la República Dominicana, tiene el compromiso y la obligación de fortalecer
y retomar el futuro, tenemos que escuchar
el mensaje de don Ricardo Lagos. Su explicación
sobre la razón del desencanto. Pero principalmente el de toda la sociedad
dominicana, hoy representada por sus ustedes en este recinto de la UASD.
Ese desencanto interno se supera respetando los derechos a la participación
de la militancia. Institucionalizándonos que es igual que comenzar a institucionalizar
los gobiernos. Dejemos madurar la Constitución de la República, sobre todo no reformarla por fines personales,
y es que el presunto derecho humano a reelegirse, que invade al continente, invierte
y se constituye en la negación del derecho a elegir de millones de dominicanos.
Conozco y participo en esfuerzos notables en esta dirección. Y sé que podemos. Aceptemos todos se desafío.
Somos parte de la sociedad y tenemos la obligación de representarla, actuando en
su beneficio, actuamos por el fortalecimiento de nuestras organizaciones políticas.
La lucha contra la impunidad hace urgente la independencia del Poder Judicial.
Es cierto que la composición de éstos, está determinada
con los procesos electorales. Lo que no se justifica es la coordinación maliciosa
de acciones para crear mayorías que al margen de esos procesos, secuestran y lesionan
la liberad de legisladores y jueces, creando el descrédito de los Poderes que representan.
Este reconocimiento, lo compartimos con todos cuyos nombres acabamos de recordar, los militantes necesitaban sentirse incluidos,
saber que desde algún rincón de esta tierra,
alguien les dice, que ha sido difícil, a veces confuso, pero que sus ejemplos valieron la pena. Y siendo quien lo recibe una mujer
política, este encuentro puede alentar a ciudadanos y ciudadanas a descubrir que
se abre un nuevo proceso para quienes han hecho de la política, ejercida con transparencia,
la razón de sus afanes. A nombre de ellos, donde quiera que estén, cielo o tierra,
saludamos esta esperanza.
Sé que no he sido golondrina solitaria.
Sabemos que esta noche, es de muchos, no se logró en soledad, soy consciente que somos parte de un proceso,
que ha contado con la compañía, el esfuerzo, el trabajo en equipo, ideas compartidas, del respeto de muchos compañeros
y compañeras, y sobre todo de la convicción democrática de las y los dominicanos. Con todos
ellos comparto esta magnífica noche y principalmente
con Participación Ciudadana, que nos entrega este reconocimiento. Organización
aquilatada, nacional e internacionalmente, por la construcción de una entidad de
prestigio en el desarrollo de la democracia dominicana, que supo interpretar las
aspiraciones de muestra sociedad. La democracia ha estado en sus manos
amorosamente cuidada. Estar aquí esta noche, es redoblar
el compromiso con la transparencia y la honestidad, es sobre todo, un honor para
nosotros.
Revisando y contando los que creemos en el valor de la honestidad y la lucha
contra la corrupción, descubro que no somos
pocos, crecemos. La Ley de Partidos Políticos y la aún, esperada y necesaria aprobación,
de la del Régimen Electoral, correctamente aplicadas, impulsarán ese crecimiento. Cada día podemos
mejorar y debemos seguir creciendo, porque somos más los que creemos que la práctica
transparente del sistema democrático y estamos dispuestos remontar el camino.
Unos versos de Cesar Vallejo nos reglan la clave para lograrlo:
Al fin de la batalla y muerto el combatiente
Vino hacia él el hombre y le dijo no te mueras, te amo tanto
Pero el cadáver ¡hay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil clamando:
¡Tanto amor y no poder contra la muerte!
Pero el cadáver ¡hay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
Con un ruego común ¡quédate hermano!
Pero el cadáver ¡hay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra le rodearon,
les vio el cadáver triste, emocionado;
Incorpórese lentamente,
Abrazo al primer hombre; echose a andar.
Vallejo nos revela que no es una voz, ni quinientas mil voces, sino todas
las voces, toda una sociedad, transformando el cambio de nuestras instituciones,
trabajando con las manos unidas y caminando en la misma dirección, haciendo juntos
el esfuerzo: sociedad, las organizaciones políticas, las de carácter social, las
profesionales, los trabajadores y la ciudadanía, que lograremos que la democracia (como en los
versos de Vallejo) se incorpore lentamente, abrazará a la primera mujer o el primer
hombre y se echara andar.
Entonces tendremos la división de los poderes. La independencia de la justicia. Y será una realidad la lucha contra la corrupción y la impunidad. Y llegaráel cambio con el ejercicio de la democracia y el “Reconocimientoa la Honestidad y la lucha contra la Corrupción” será la victoria de todos. El triunfo de la democracia.
10 de diciembre del 2018.