Voto preferencial favorece la gobernabilidad y hace más representativo al Congreso

En los últimos días se ha estado discutiendo en la prensa nacional sobre el voto preferencial. Participación Ciudadana entiende que esta forma de votación de diputados y diputadas tiene mayores ventajas que desventajas.

El voto preferencial posibilita un mayor nivel de acercamiento entre electores y representantes, por lo que beneficia a la gobernabilidad y representatividad de una institución tan vital para la democracia como lo es la Cámara de Diputados.

El voto preferencial ofrece un mayor nivel de autonomía de la ciudadanía a la hora de votar, ya que la da la posibilidad de escoger, de la lista que le presenta un partido político en su boleta, al o la candidato(a) que prefiera.

El voto preferencial impide que se comercialice con el orden de colocación en las boletas y obliga a que candidatas y candidatos tengan que ganarse el favor de los y las votantes, ya que quienes votamos podemos decidir a quien queremos como diputado en representación de nuestra circunscripción.

Recordemos que con el viejo sistema de votación los diputados y diputadas tienen una relación imprecisa con la demarcación territorial que dicen representar, y su relación con los votantes es bastante difusa. Los partidos han estado decidiendo el orden de colocación en las boletas de los diputados y diputadas, colocando en los primeros puestos a aquellos/as cuya elección desean los dirigentes, no la ciudadanía.

Tomando en cuenta la cantidad de votantes de los tres partidos mayoritarios, estar en uno de los primeros puestos aseguraba la llegada al Congreso. En más de una ocasión se ha escatimado la decisión de las bases colocando a candidatos y candidatas más votados en lugares en los que era poco probable su elección.

El argumento de que no hay tiempo para capacitar a la gente es falso. Los partidos políticos y la Junta Central Electoral han tenido y todavía tienen tiempo suficiente para capacitar a la ciudadanía en el ejercicio del voto preferencial.

Participación Ciudadana ha estado colaborando también en la capacitación de la población sobre la nueva forma de votación. Miles de personas, pertenecientes a una gran diversidad de organizaciones y empresas  han sido beneficiarios de talleres sobre el voto preferencial  y sus implicaciones en todo el territorio nacional,

Con la debida orientación, la población dominicana tiene la capacidad de entender la nueva forma de votación y de ejercerla. Constituye un insulto y una forma de subestimar a la ciudadanía insistir en que los dominicanos y las dominicanas no son capaces de hacer un uso correcto del voto preferencial.

No hay razón valedera para volver al viejo sistema. El voto preferencial es una conquista de la ciudadanía, y como tal debe ser defendido y profundizado para que en las elecciones de 2006 esta opción pueda extenderse al nivel municipal.