Transparencia Internacional pone en circulación el Índice de Percepción de la Corrupción, a nivel mundial, correspondiente al 2007

En un acto público celebrado hoy en la ciudad de Berlín, Alemania, la organización Transparencia Internacional puso en circulación el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), a nivel mundial, correspondiente al año 2007. Transparencia Internacional es una organización no gubernamental, líder en el mundo en la lucha contra la corrupción, cuya representación en la República Dominicana ejerce el movimiento cívico Participación Ciudadana.

El Índice de Percepción de la corrupción clasifica a los países según el grado de corrupción que se percibe existe entre los funcionarios públicos y el liderazgo político. Es un índice compuesto, cuyos datos provienen de la percepción que se extrae de sondeos realizados entre expertos de organismos internacionales, inversionistas, instituciones y empresas independientes, así como expertos nacionales consultados de cada país.

Para la preparación del índice, Transparencia Internacional concentra la atención en la corrupción en el sector público, y la define como el abuso del servicio público para beneficio individual. El estudio de este año cubre unos 180 países, de los cuales se recabaron informaciones por medio de 14 encuestas diferentes. En el caso de la República Dominicana se obtuvieron datos procedentes de 5  organismos.

El IPC solo mide percepción, no se trata de cuantificación de hechos reales. La razón es que, como la corrupción tiene lugar por medio de múltiples mecanismos subterráneos, invisibles, como soborno de funcionarios, legisladores o jueces, pagos irregulares en las contrataciones, malversación de fondos, o arreglos para beneficiar a determinados agentes en la aplicación de las políticas, resulta muy difícil su medición de manera inequívoca, de modo que las organizaciones preocupadas por el combate a la corrupción tienen que guiarse por la percepción pública.  En todo caso, se procura recoger la información de organizaciones bien reputadas, de dentro y fuera de cada país.

La puntuación posible para un  país varía en una escala que va desde 10 (mucha transparencia percibida) hasta cero (mucha corrupción).  Naturalmente, hasta el presente momento no se ha presentado ningún caso de un país que haya alcanzado una puntuación de 10, que indicaría ausencia total de corrupción, así como también es casi imposible encontrar un país con una puntuación de cero.

Los lugares más altos en el índice son normalmente ocupados por un selecto grupo de países en que se percibe que las instituciones funcionan relativamente bien, con poca corrupción. Este año el puesto número uno fue asignado simultáneamente a Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda, ambos con una puntuación de 9.4. Apenas  15 países superan la puntuación de ocho, incluyendo a Canadá, que es el único que está en nuestro continente, pues la mayoría son países europeos o de otros continentes.

Ningún país de América Latina se encuentra en ese selecto grupo de países en que se percibe poca corrupción. Sin embargo, es de reconocer que algunos de Sudamérica, como Chile y Uruguay, así como otros del Caribe, tales como Barbados, Santa Lucía, San Vicente y Dominica, son sociedades en que existe mayor transparencia en el manejo de los asuntos públicos, y tienen puntuaciones superiores a 5. También se notan progresos significativos en Costa Rica, tras haber escarmentado a ex funcionarios de alto nivel involucrados en acciones dolosas.

La puntuación alcanzada por la República Dominicana este año volvió a subir ligeramente, hasta  un tres, recuperando el nivel que tenía dos años atrás. Se recuerda que el año pasado la puntuación del país había bajado a 2.8. En todo caso, cualquier país que recibe una puntuación de 3 hacia abajo denota la percepción de que existe en ese país una corrupción rampante. Se presume que la ligera mejoría de este año se relaciona con el hecho de que se aprecia como más evidente ahora que ciertos casos de corrupción llegan a conocerse en las principales instancias de la justicia.

Muchos de los países de mayor corrupción se encuentran entre los países más pobres del mundo, reafirmando la hipótesis de que la corrupción es una de las principales causas de la pobreza, además de que estos dos males se refuerzan mutuamente.

La República Dominicana ocupa el lugar 99 entre los 180 países del mundo cubiertos por el estudio. Dentro del área de Las Américas, nuestro país está en el lugar 21 de 32, lo que muestra que es uno de los percibidos como más corruptos. En el hemisferio occidental, solo 8 tienen una puntuación por encima de 5. Esto es alarmante considerando que desde hace una década la región dispone de marcos legales para combatir la corrupción como la Convención Interamericana contra la Corrupción, y reforzada después por la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, ambas firmadas y ratificadas por nuestro país.

Todavía más,  el 15 de noviembre del año 2006, en la ciudad de Guatemala, los presidentes y primeros ministros de los países de Centroamérica y la República Dominicana firmaron una Declaración por una Región Libre de Corrupción, que parece haber pasado a ser letra muerta.

En el informe correspondiente a este año, Transparencia Internacional resalta lo difícil que resulta la lucha contra la corrupción si no se cuenta con un sistema judicial profesional e independiente, que permita eliminar la impunidad y hacer cumplir el estado de derecho imparcial, y promover la confianza de los ciudadanos. “Si no se puede confiar en las cortes para que enjuicien a los funcionarios corruptos o para que ayuden en el rastreo y devolución de la riqueza ilícita, no será posible avanzar en la lucha contra la corrupción”, expuso la Presidenta de TI, Huguette Labelle.

Asimismo, se destaca que los centros financieros mundiales son clave para los funcionarios corruptos a la hora de movilizar, encubrir e invertir su riqueza robada. Se refiere al caso de los paraísos fiscales, que han jugado un papel crucial en el saqueo de millones en fondos de países en desarrollo, facilitando las fechorías de líderes corruptos y empobreciendo a los ciudadanos bajo el mando de dichos líderes.

Akere Muna, Vicepresidente de Transparencia International, señaló que es el momento indicado para que las naciones desarrolladas emprendan acciones en el área de la recuperación de activos, y puntualizó: “La crítica de los países ricos con respecto a la corrupción en los países pobres ostenta poca credibilidad cuando sus instituciones financieras atesoran riqueza robada de los pueblos más pobres del mundo”. Se recuerda que el Sr. Akere Muna estuvo el mes de mayo en la República Dominicana, invitado a participar  Conferencia Hemisférica sobre Poder Judicial, Prensa, Impunidad

En muchos casos el rastreo y recuperación de fondos se ven dificultados por el blanqueo de dinero, el cual es gestionado por bancos transnacionales ubicados en jurisdicciones donde el secreto bancario todavía es norma. Los gobiernos deben adoptar medidas contra el blanqueo de dinero a efectos de erradicar los refugios de activos robados, según contempla la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, insiste el informe del 2007.

El Índice de Percepción de la Corrupción correspondiente al 2007 está siendo divulgado hoy en Berlín y Londres por la organización Transparencia Internacional. Al mismo tiempo, innumerables capítulos nacionales de Transparencia Internacional lo están publicitando en sus respectivos países.

Participación Ciudadana, Capítulo Nacional en formación para la República Dominicana de Transparencia Internacional, ha recibido el informe y se siente honrada de contribuir a su difusión en nuestro país.