La Comisión Nacional Organizadora debe publicar las actas de votación y los nombres de las personas que ejercieron el voto en la XXX Convención Nacional Del PRD

Las convenciones internas de los partidos tienen el mismo valor que las asambleas electorales, y en ambos casos los niveles de transparencia, de cumplimiento de las normas que las regulan y de las decisiones que dicta la autoridad competente, administrativa o contenciosa, son fundamentales.

Lamentablemente en la recién celebrada XXX Convención Nacional del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) se han violentado tanto los niveles de transparencia como las normas y decisiones  que la regulaban.

La clara decisión de la Comisión Nacional Organizadora (CNO) de no responder la petición de observación que realizó Participación Ciudadana, a solicitud de uno de los candidatos, la negativa de permitir  en las mesas de votación delegados del mismo candidato, y las agresiones a los periodistas que cubrieron el evento, obscurecieron todo el proceso y lo deslegitimaron.

Es reprochable el rechazo de los delegados en las mesas de votación bajo el argumento de que no se acreditaron dentro del plazo establecido en los reglamentos, a pesar de lo dispuesto por el TSE en el sentido de que “resulta ostensible que los candidatos deben conocer con tiempo suficiente la ubicación de los centros de votación, así como la cantidad de dichos centros y la composición de las Comisiones Locales Organizadoras, a los fines de tener certeza respecto de la cantidad y la calidad de los delegados que habrán de designar ante dichos órganos”, resultando obvio que no medió un tiempo prudente entre la convención y la fecha en que se suministró tal información, además de desconocer la práctica electoral, aun en elecciones nacionales, de designar a los delegados hasta el mismo día de la votación.

La falta de transparencia se evidenciaba desde temprano cuando uno de los candidatos tuvo que acudir al TSE a fin de tener acceso al padrón electoral, pieza fundamental del proceso convencional, que además fue reducido en una proporción importante generando muchas denuncias de exclusiones, o por la dilación con que se dieron a conocer los lugares donde estarían ubicados los centros de votación.

La violencia y el caos terminó siendo la premisa que marcaría el cierre del proceso convencional, cuando se impidió a uno de los candidatos entrar por la puerta principal de la casa nacional del PRD en el Distrito Nacional, por donde había entrado el otro candidato y presidente del partido, pero sobre todo cuando una simple botella plástica lanzada al aire dio lugar a la represión a balazos de  las personas que acompañaban al candidato al que se le negó el derecho al voto.

La ciudadanía fue testigo de que en un importante número de centros de votación se suspendió la convención. Posteriormente el presidente del PRD alegó que se trató solamente en 7 centros, y que en la mayoría de los cuales luego se reanudaron las mismas. Sin embargo, esta posición discrepa seriamente de lo recogido por los distintos medios de comunicación que cubrieron el evento.

Aunque se impidió la observación que Participación Ciudadana ha realizado exitosamente en el pasado en convenciones internas de otros partidos, como el PLD y el PRSC, el proceso convencional no se vio privado de observación gracias a la excelente cobertura que los distintos medios de comunicación y redes sociales realizaron, a través de la cual quedaron demostradas las falencias del proceso.

Participación Ciudadana solicita a la Comisión Nacional Organizadora que publique en la página web del PRD las actas de todas las mesas de votación y los listados de las personas que ejercieron el derecho al voto, a fin de que pueda verificarse su regularidad. Si la Convención se realizó con la transparencia que alega la CNO, no tendrá reparo en cumplir con esta solicitud, para que todo el país conozca quiénes integraron cada mesa de votación, a qué hora se abrió la votación y a qué hora se cerró, así como a qué hora se pudo haber suspendido o a qué hora se reanudó, quiénes estaban en el padrón de cada mesa y quiénes efectivamente votaron, firmando el padrón respectivo.

Tras cerca de veintiún años de lucha por la institucionalidad, la transparencia y la legitimidad de los procesos electorales, Participación Ciudadana no puede menos que expresar preocupación y tristeza frente a situaciones como esta, que nos retrotraen a épocas que se consideraban superadas en el país. Las actuaciones de la dirección del Partido Revolucionario Dominicano, de la Junta Central Electoral y del Tribunal Superior Electoral en torno a la frustrada convención del PRD, deben conmover la conciencia nacional y aunar voluntades para que se supere la vieja cultura de la trampa, el arrebato, la violencia, la ilegalidad y la parcialidad de las autoridades que tanto sufrimiento causaron a este pueblo y a la cual, de ninguna manera debemos volver. Es necesario, retomar la lucha por la aprobación de la Ley de Partidos Políticos, para fortalecer la institucionalidad de la democracia y evitar lo que sucedió en el PRD.