¡Que concluya la incertidumbre!

Dentro de tres semanas hará un año que la mayoría de los senadores aprobó sorpresivamente un proyecto de ley que pretendía reformar la Constitución de la República, sin previo aviso, discusión o consulta, ni siquiera con sus propios partidos.

Desde entonces,  la nación dominicana ha vivido un año de incertidumbres, con recurrentes amenazas de imposiciones ignorando el sentir de amplios sectores de la sociedad dominicana y de la opinión pública, de que la Reforma Constitucional se haga de manera consensuada tomando en cuenta el interés general de la nación.

Cuando el 27 de septiembre se firmó en el Palacio Nacional el “Pacto para la Reforma Constitucional”, importantes sectores de la comunidad nacional acogieron con beneplácito el acuerdo firmado por los tres partidos políticos mayoritarios refrendado por el Presidente de la República, como testigo.

Sin embargo, parte de los legisladores han desconocido el pacto suscrito entre los partidos políticos, desafiando a sus propios líderes y al Primer Mandatario de la Nación, lo que pondría en peligro la estabilidad política y la gobernabilidad.

Es sumamente preocupante que persistan las denuncias de que existe el propósito de la auto-prolongación del mandato de los actuales legisladores, pretensión ilegítima que además fue rechazada firmemente por los firmantes del pacto por “ser contraria a la expresión de la voluntad popular, violatoria del mandato ciudadano y constituir, de ser materializada, un crimen de lesa patria”. 

Con esas acciones, los legisladores contribuyen a deteriorar la imagen de los partidos políticos y del propio Congreso Nacional ante la sociedad, instituciones que son de vital importancia para el funcionamiento del sistema democrático.

Preocupados por la necesidad de que sobreviva el consenso y la concentración como forma de dirimir las diferencias en la sociedad dominicana, las entidades suscribientes desean apelar al liderazgo político nacional y a los legisladores para que hagan prevaler el Pacto para la Reforma Constitucional.  

Llegue nuestro aliento a los dirigentes políticos, al Presidente Hipólito Mejía y a los legisladores que han reiterado su apoyo a lo pactado y los exhortamos a hacer prevalecer sus influencias para hacer cumplir única y exclusivamente lo acordado por los partidos políticos.

Asimismo invitamos a los congresistas empeñados en los aprestos denunciados a reflexionar sobre la importancia de asumir ante todo una postura patriótica, en capacidad de anteponer los intereses de todos por sobre los particulares.

La estabilidad constitucional es uno de los valores esenciales de la democracia.  Todo cuanto tienda a menoscabarla atenta contra el orden político, la participación de la ciudadanía en las decisiones transcendentales, el desarrollo democrático y la legitimidad de los poderes del Estado.

Si no se puede respetar el consenso logrado con tanto esfuerzo, que se posponga indefinidamente la reforma constitucional, hasta que se den las condiciones apropiadas para esta tarea histórica, para que quede desterrada la incertidumbre que nos afecta.

En Santo Domingo, a los 22 días del mes de noviembre del año dos mil uno (2001).

 Asociación Americana de Juristas

Asociación de Industriales de Herrera

Cámara Americana de Comercio

Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo

Central General de Trabajadores (CGT)

Ciudad Alternativa

Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP)

Instituto Dominicano de Desarrollo (IDDI)

Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS)

Mujeres en Desarrollo (MUDE)

Participación Ciudadana

Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC)

Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM)