El cambio de la cédula debe dejarse para un momento más oportuno

La Junta Central Electoral pretende embarcarse en un proyecto de cambio total de la cédula de identidad y electoral en un momento en que su situación financiera no le permite avanzar en todos sus proyectos al mismo tiempo y  posee otras prioridades con mayor nivel de urgencia.

La situación financiera actual de la JCE ha sido definida como dramática por su propio presidente, quien señaló que arrastra un déficit multimillonario de las últimas dos elecciones, que el presupuesto del 2013 no le permitirá solventar. En estas condiciones la JCE planea embarcarse en un proyecto cuyo costo sobrepasa su presupuesto completo del 2013, que implicará un endeudamiento que requerirá aprobación congresual,  sin que exista una situación de urgencia que lo justifique.

La cédula actual es lo suficientemente segura para resistir hasta que las circunstancias económicas de la JCE y del Estado cambien y permitan su sustitución por un nuevo documento. Con la cédula actual, aún vencida,  la ciudadanía concurrió a alecciones hace apenas un año, sin que se generara ninguna dificultad.  Bastaría con que en caso de deterioro del plástico, la JCE mantenga el servicio de reposición en forma ágil y puntual.

No cabe duda de que una nueva cédula que incorpore los últimos avances en materia de seguridad, incluyendo las huellas digitales, haría este documento de identidad mucho más confiable, y de que el país en algún momento deberá embarcarse en este proyecto, pero entendemos que este no es el momento apropiado, justo cuando el Estado acaba de salir del año en que se acumuló el mayor déficit de toda su historia, parte del cual corresponde a la JCE.

Si se identifican fondos que pueden ser utilizados en mejorar los trabajos de la JCE, deberían destinarse a conjurar el gravísimo problema denunciado por el presidente Medina, quien señaló que el 20% de los niños menores de cinco años se quedan sin ser registrados en las oficialías del Estado Civil. Esto significa uno de cada cinco que nacen, casi en su totalidad de los estratos más pobres de la sociedad, y cuyo futuro fue descrito de la siguiente forma por el presidente Medina: “Un niño cuyo nacimiento no se registra le será más difícil recibir los servicios de salud, educación y el resto de derechos que debe garantizar el Estado Dominicano.”

Participación Ciudadana aspira a que el tema sea debatido por todos los sectores interesados, que se produzca una profunda reflexión que contribuya a colocar las distintas prioridades de la JCE en su justo lugar.

 

CONSEJO NACIONAL
Mayo 8, 2013.