Ante el intento de iniciar la campaña electoral a destiempo
domingo 24 de mayo, 2026
Desde Participación Ciudadana hemos identificado actividades que se orientan a abrir la campaña electoral a destiempo, a pesar de disposiciones legales que lo prohíben y de que se distraería la atención de funcionarios públicos en momentos en que deben enfrentar la amenaza de una crisis económica por el aumento de los precios del petróleo.
La norma es clara en el sentido de que la precampaña para las elecciones generales de 2028 comenzará el primer domingo de julio de 2027 y concluye con las escogencias de las candidaturas, mientras que la campaña electoral inicia con la proclama de la Junta Central Electoral, a más tardar 70 días antes de las elecciones.
Por lo tanto, cualquier acto proselitista a favor de aspirantes a las candidaturas está prohibido hasta el 25 de julio de 2027, por lo que recordamos el comunicado de advertencia publicado por la Junta Central Electoral (JCE) tan temprano como el 20 de febrero de 2025, ante amenazas, como ahora, de inicio de la precampaña a destiempo.
En ese comunicado, la JCE advirtió que “cualquier actividad proselitista, realizada antes de los plazos establecidos, está prohibido” y señaló que “esto incluye consultas previas o cualquier otra modalidad con el propósito de escoger o definir precandidaturas o candidaturas, así como anuncios públicos de aspiraciones a precandidaturas o candidaturas en cualquiera de los niveles de elección.”
Debe recordarse que el artículo 78, ordinal 8 de la Ley No. 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, dispone que “Los aspirantes que inicien su campaña antes del tiempo oficial de campaña o precampaña serán sancionados con la inadmisibilidad de la candidatura. La Junta Central Electoral será responsable de hacer cumplir esta disposición.”
La JCE acaba de colocar en consulta pública un reglamento que prohíbe la publicación de encuestas electorales antes del inicio de la precampaña, para evitar que las mismas sean utilizadas como parte de la campaña electoral a destiempo, lo que se inscribe en la misma dirección de evitar las campañas anticipadas que usualmente rompen la equidad electoral.
Participación Ciudadana comenzará a organizarse para documentar actividades que puedan calificarse como precampaña o campañas a destiempo, con la finalidad de informarlo a las autoridades y a la opinión pública, con la única intención de disuadir cualquier violación a la ley.
Un memorando de entendimiento que merece revisarse
jueves 21 de mayo, 2026
República Dominicana acaba de firmar un memorando de entendimiento (MOU por sus siglas en inglés), con Estados Unidos, para permitirle el “ingreso temporal y excepcional” de un número limitado de nacionales extranjeros, deportados de Estados Unidos y en tránsito hacia sus países de origen, firma que ha levantado serios cuestionamientos sobre los problemas y riesgos que podría generar para nuestro país.
Tratándose de un tema tan delicado, como lo es el migratorio, lo primero que debió ocurrir fue poner a disposición de la ciudadanía el texto completo del MOU, para evitar especulaciones innecesarias. Todavía es una deuda pendiente dicha publicación, que reclamamos por este medio.
La experiencia de otros países que han firmado acuerdos similares, como Panamá, Costa Rica, Guatemala y El Salvador, no ha sido buena y debe obligarnos a reflexionar sobre la suerte del MOU en nuestro país.
Muchas preguntas se han quedado sin respuesta. Una muy importante es que esos ciudadanos extranjeros que serían recibidos en nuestro país no han incurrido en violación a nuestras leyes, incluyendo las migratorias, pues ingresarían con el consentimiento de nuestras autoridades, por lo que, si son objeto de cualquier tipo de restricción a sus derechos de libre tránsito, podrían reclamar su completa libertad a través de un recurso de hábeas corpus, lo que complicaría enormemente la solución de casos de esta naturaleza.
¿Qué ocurriría si algunas de las personas deportadas hablan un idioma que nos impide garantizarles el derecho a un intérprete judicial? ¿Dónde serán retenidas estas personas? ¿Cómo podríamos conocer los antecedentes de estas personas para determinar su grado de peligrosidad? ¿Qué ocurriría si algunas no pueden regresar a su país de origen porque tienen impedimento de entrada o porque sus vidas corren peligro?
La figura del MOU entra dentro de la calificación de los precontratos, es decir un documento que se utiliza para avanzar hacia la firma de un contrato y por eso no es vinculante, porque no genera los derechos y obligaciones que se pactan en el contrato que se persigue firmar. Pero ocurre que esa naturaleza no vinculante se perdería desde que el primer grupo de deportados ingrese a la República Dominicana, pues ya se generarían derechos y obligaciones que nuestro país no podría evadir, tal cual fuera un acuerdo final.
Este MOU se firma en momentos en que nuestro país ha renovado el uso de nuestras bases aéreas por Estados Unidos, sin que sepamos a cabalidad todas las finalidades perseguidas con dicho uso, y también la declaración de nuestro gobierno de que la Guardia Revolucionaria Islámica es una organización terrorista, aumentado el riesgo de que pudiera existir represalias contra nuestro país por una guerra que no iniciamos.
Participación Ciudadana entiende que todavía tenemos la oportunidad de dejar sin efecto el MOU y trabajar con los Estados Unidos en los temas migratorios que nos incumben.
Ante la fractura del Poder Judicial, Participación Ciudadana llama al diálogo y la rendición de cuentas
martes 19 de mayo, 2026
Participación Ciudadana observa con profunda preocupación la división que se ha producido a lo interno del Poder Judicial, con reclamos de mejoría de las condiciones en que opera al Poder Judicial e incluso denuncias de manejo de recursos inadecuado, para lo cual han llamado a un paro de labores este jueves 21 de mayo.
Las reivindicaciones reclamadas son justas y merecen una respuesta acorde con las posibilidades reales del Poder Judicial, lo que implicaría muy probablemente redefinir prioridades y diseñar un plan que permita alcanzar tales reivindicaciones en el tiempo, lo cual requerirá de diálogo entre el Consejo del Poder Judicial y las asociaciones de jueces del país, sin exclusión de ningún tipo y de la manera más abierta posible.
Debemos defender el derecho que tienen los jueces de reclamar mejoras en las condiciones de trabajo de jueces y servidores judiciales, incluyendo mejoría salarial, pero hacemos un llamado a canalizar dichas reclamaciones con altura y con la conciencia de que la división del Poder Judicial solo beneficiará a aquellos que siempre lo han querido tener sometido a intereses ajenos al servicio de la administración de justicia.
Con respecto a las denuncias de manejo inadecuado de los recursos del Poder Judicial, por la gravedad que implica, debería primero haber una rendición de cuentas del Consejo del Poder Judicial y su presidente, pero además una auditoría conducida por la Cámara de Cuentas de la República Dominicana.
Lamentamos que esta situación de crisis esté ocurriendo en momentos en que el Consejo Nacional de la Magistratura deberá reunirse para evaluar a 11 jueces de la Suprema Corte de Justicia, incluyendo a su presidente, y esperamos que esa coincidencia no afecte los trabajos que deberá realizar dicho Consejo.
ROI urge convocatoria de evaluación de jueces de la SCJ y advierte sobre lecciones del proceso 2025
martes 28 de abril, 2026
La Red de Observadores por la Institucionalidad (ROI) llamó al Presidente de la República, en su calidad de presidente del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), a convocar de manera inmediata el proceso de evaluación de los jueces y juezas de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), cuyo período constitucional de siete años se cumplió el pasado 4 de abril.
La organización recordó que once magistrados y magistradas se encuentran pendientes de evaluación, etapa indispensable para determinar su permanencia o eventual sustitución en el cargo. ROI advirtió que la ausencia de convocatoria formal genera incertidumbre institucional y afecta la confianza pública en el sistema de justicia.
ROI enfatizó que la evaluación de desempeño es un mandato constitucional y una garantía de independencia judicial, señalando que, aunque no existe un plazo específico para la convocatoria, la Constitución establece que esta debe realizarse al término de los siete años desde la designación.
En ese contexto, la organización advirtió que el país llega a este nuevo proceso con importantes lecciones derivadas de la evaluación realizada en 2025, marcada por cuestionamientos sobre falta de transparencia, ausencia de motivación suficiente en las decisiones y uso de criterios no previstos en la normativa.
Asimismo, alertó sobre el riesgo de que algunos jueces y juezas opten por no someterse a evaluación, como reacción a experiencias previas —como las ocurridas a las magistradas Miriam Germán Brito y Pilar Jiménez— percibidas como injustas, discriminatorias y lesivas a la independencia judicial, lo que, a su juicio, compromete la legitimidad del sistema.
“Cuando quienes deben ser evaluados desconfían del proceso, lo que está en riesgo es la legitimidad de la justicia”, indicó la organización.
ROI reiteró que la evaluación judicial debe regirse por criterios objetivos, previamente establecidos y aplicados de manera transparente, con pleno respeto al debido proceso, la independencia judicial y la igualdad de género.
Finalmente, ROI recordó que, mientras no se realicen las evaluaciones de desempeño, no es posible convocar un proceso de selección de nuevos jueces y juezas, dado que actualmente no existen vacantes en la Suprema Corte de Justicia.
ROI está compuesto por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), Participación Ciudadana (PC), la Fundación Friedrich Ebert (FES), Foro Ciudadano y el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF).
Participación Ciudadana impulsa formación juvenil en democracia y derechos humanos ante desafíos globales de desinformación y conflicto
martes 21 de abril, 2026
En un contexto global marcado por el aumento de la desinformación, la polarización social y los conflictos internacionales, fortalecer el pensamiento crítico y la participación ciudadana de las nuevas generaciones se ha convertido en una prioridad urgente.
Frente a esta realidad, Participación Ciudadana, a través de su iniciativa Juventud Participa, lanza la primera edición del curso virtual “Democracia y Derechos Humanos: una mirada desde la Juventud”, un espacio formativo orientado a empoderar a jóvenes dominicanos como actores claves en la construcción de una sociedad más justa, informada y participativa.
La iniciativa responde a un momento donde la sobreexposición a información no verificada, los discursos de odio en entornos digitales y las tensiones geopolíticas influyen directamente en la forma en que las personas comprenden la realidad y toman decisiones. En este escenario, el acceso a herramientas que permitan analizar, cuestionar y actuar de manera consciente se vuelve fundamental, especialmente para la juventud.
“El desafío no es solo informarse, es aprender a discernir, participar y actuar con responsabilidad en medio de un entorno cada vez más complejo. Este curso busca precisamente eso: formar jóvenes con criterio, con voz y con capacidad de incidir”, destacó Leidy Blanco, coordinadora de Juventud Participa y miembro del Consejo Nacional del movimiento cívico.
El programa tendrá una duración de seis semanas, iniciando el martes 5 de mayo de 2026, en modalidad virtual. Durante el proceso formativo, los participantes abordarán temas como fundamentos de la democracia y los derechos humanos, diversidad e inclusión, mecanismos de incidencia, liderazgo juvenil y estrategias de activismo digital.
Como parte del enfoque práctico del curso, las y los participantes desarrollarán un proyecto social o iniciativa ciudadana orientada a generar impacto en sus comunidades, integrando herramientas de comunicación y movilización en entornos digitales.
La convocatoria está dirigida a jóvenes entre 18 y 35 años interesados en temas de participación cívica, liderazgo, derechos humanos y transformación social. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 27 de abril de 2026.
Con esta iniciativa, Participación Ciudadana reafirma su compromiso con la formación de una ciudadanía activa y crítica, apostando por el liderazgo joven como motor para fortalecer la democracia y enfrentar los retos del presente con mayor conciencia y responsabilidad colectiva.
Pancho Álvarez: “Queremos que se conozca el fondo de cada caso de gran corrupción”
viernes 17 de abril, 2026
El coordinador general de Participación Ciudadana, Francisco “Pancho” Álvarez, afirmó que el objetivo del Observatorio de Casos de Corrupción Administrativa es que los tribunales conozcan el fondo de los expedientes vinculados a presunta gran corrupción y determinen la culpabilidad o inocencia de los imputados a partir de las pruebas presentadas.
Durante una entrevista en el programa Despierta con CDN, el abogado explicó que la organización no busca sustituir el rol de los jueces, sino dar seguimiento a los procesos judiciales para que estos avancen y puedan concluir con una decisión en los tribunales.
Álvarez también advirtió que existe preocupación por la posibilidad de que algunos procesos se prolonguen mediante incidentes o aplazamientos hasta alcanzar el plazo máximo de duración establecido por la ley, lo que podría provocar la extinción de la acción penal sin que se llegue a conocer el fondo de los casos. De ocurrir esto, los expedientes serían archivados de forma definitiva sin que se evalúen las pruebas ni se escuche a los testigos, lo que impediría esclarecer el uso de fondos públicos en procesos de alto interés nacional.
El dirigente cívico recordó que el seguimiento a estos casos forma parte de un esfuerzo sostenido de la organización por más de tres décadas. Participación Ciudadana ha analizado durante años el comportamiento del sistema de justicia frente a los expedientes de corrupción y, en ese contexto, creó el Observatorio de Casos de Corrupción Administrativa, que ya ha publicado ocho informes sobre distintos procesos judiciales.
En el caso específico del proceso contra el exprocurador Jean Alain Rodríguez y compartes, Álvarez señaló que la audiencia preliminar requirió 94 aplazamientos durante aproximadamente dos años antes de decidir si el expediente debía pasar a juicio de fondo. Posteriormente, el proceso ha continuado acumulando audiencias sin que aún se inicie el conocimiento del fondo del caso, lo que —según indicó— evidencia las dificultades que enfrentan estos expedientes para avanzar en los tribunales.
Álvarez subrayó que Participación Ciudadana no emite juicios sobre la culpabilidad o inocencia de los imputados, ya que esa es una decisión que corresponde exclusivamente a los jueces. Sin embargo, insistió en que es fundamental que los casos lleguen a sentencia, ya sea condenatoria o absolutoria, para evitar que permanezcan dudas en la opinión pública.
“Si el caso se archiva porque se extinguió la acción penal, nunca se valorarán las pruebas ni se sabrá qué ocurrió con los hechos investigados”, advirtió.
El abogado también indicó que el Código Procesal Penal dominicano contiene mecanismos que permitirían que los procesos se desarrollen con mayor eficiencia. Entre ellos mencionó los plazos establecidos para fijar audiencias y resolver incidentes, disposiciones que —según explicó— buscan evitar retrasos prolongados en el conocimiento de los casos.
Las declaraciones de Álvarez se producen tras la publicación del octavo informe del Observatorio de Casos de Corrupción Administrativa, en el que Participación Ciudadana analiza el avance de varios expedientes de presunta gran corrupción que se encuentran en los tribunales dominicanos.
Las medidas de coerción contra estos imputados fueron dictadas el 14 de julio del 2021, por lo que en julio próximo el proceso cumplirá cinco años. Cerca de dos años se tomó el juicio preliminar que requirió 95 audiencias. El inicio del juicio de fondo fue convocado para el 23 de septiembre del 2024 y en estos momentos, 18 meses después, ha sido reenviado en 22 ocasiones.
En el presente informe relatamos qué ha ocurrido desde que el caso fue enviado a juicio de fondo y quienes son los responsables de que se haya convocado 22 audiencias, en las que solo se han discutido los incidentes presentados por los imputados, en contradicción con lo que dispone el artículo 305 del Código Procesal Penal que dice: “las excepciones y cuestiones incidentales que se funden en hechos nuevos y las recusaciones son interpuestas en el plazo de cinco días de la convocatoria al juicio son resueltas por un solo acto por quien preside el tribunal… el juicio no puede ser pospuesto por el trámite o resolución de estos incidentes.”
Los casos de gran corrupción que se encuentran en los tribunales corren el riesgo de la extinción de la acción pública por la llegada del plazo de duración máxima del proceso, debido a la dilación en conocer y decidir el fondo. Resulta obvio que la estrategia de la mayoría de los imputados es introducir incidentes en los procesos, dilatándolos hasta que se alcancen los cuatro años sin sentencia al fondo.
La Suprema Corte de Justicia ha sentado el precedente de que el plazo de duración máxima, por mandato constitucional, debe ser razonable y no constituye una camisa de fuerza para el juzgador. Claramente ha establecido que para determinar su extensión se debe tomar en cuenta la complejidad, la actividad procesal de los imputados y la conducta de las autoridades judiciales.
Por igual ha confirmado el Tribunal Constitucional que existen procesos cuya complejidad requiere de un mayor tiempo del establecido en las normas y en la Constitución para su estudio, valoración de pruebas o para examinar la normatividad existente. En tal sentido ha establecido que cuando la tardanza no es imputable a la actuación del juez, o cuando existe una justificación que explique el retardo, no se entienden vulnerados los derechos al debido proceso y al acceso a la administración de justicia.
Tal como muestra la cronología que contiene este informe, a un año y ocho meses no se ha podido iniciar el juicio de fondo a Jean Alain Rodríguez y compartes. República Dominicana requiere romper con la impunidad que arropa usualmente los casos de corrupción a lo largo de las últimas décadas, constituyéndose en un estímulo al crecimiento de la corrupción.
El nuevo Código Penal que entrará en vigor este año, define nuevos tipos penales, incluyendo por primera vez en una ley adjetiva el tipo penal de corrupción, con sanciones que van de 3 a 20 años de prisión. Sin embargo, la principal debilidad del sistema es la imposibilidad en esta materia de aplicar el régimen de consecuencias vigente de una manera efectiva y sobre todo oportuna. No hemos sido capaces de aplicar las sanciones vigentes, aunque fuesen benignas, lo que arroja dudas sobre la capacidad de aplicar sanciones más severas contempladas en el nuevo Código Penal.
PROCLAMA 2026: PARTICIPACION CIUDADANA CLAMA POR EL FIN DE LA IMPUNIDAD
martes 31 de marzo, 2026
Por segundo año consecutivo, la Asamblea General de Participación Ciudadana expresa su profunda preocupación y alerta a la sociedad dominicana por la lentitud con que marchan los casos de corrupción que cursan desde hace varios años en el sistema judicial.
El 2025 transcurrió con escasos avances en los tribunales, donde solo un caso ha recibido sentencia de fondo, mientras los demás siguen estancados en constantes incidentes y reenvíos. La realidad es que los tribunales dominicanos siguen atrapados en su tradicional imposibilidad de enfrentar las estrategias dilatorias y evasivas de los grandes acusados de corrupción administrativa, convirtiéndose esta situación en el principal obstáculo para que el país avance en una lucha contra un mal que tanto daño ha causado.
Nuevos casos de escandalosa corrupción han llegado a los tribunales, como el de SENASA y el del INTRANT, lo cual indica que todavía la sociedad dominicana no puede bajar la guardia, ya que siguen fallando los controles y algunos funcionarios públicos confían en que sus acciones podrán quedar impunes.
El pasado 7 de enero, el presidente del Poder Judicial, Luis Henry Molina, afirmó que la justicia dominicana pasó, en los últimos seis años, de un sistema marcado por la mora crónica, la baja confianza ciudadana y la opacidad institucional, a uno con reducción sustancial de retrasos.
En Participación Ciudadana hemos reconocido algunos avances, especialmente en la parte administrativa, pero lamentamos que esto no se haya manifestado en la agilización y eficacia de los grandes casos de corrupción.
Resulta evidente que la estrategia de muchos imputados ha sido exitosa en dilatar el conocimiento de los juicios preliminares y de fondo, con innumerables incidentes que tienen la clara finalidad de invocar la extinción de la acción penal, por la llegada del plazo de duración máxima de los procesos. Cientos de reenvíos amparados en las más diversas y a veces baladíes razones, han burlado los esfuerzos de fiscales y jueces por avanzar.
Para ilustrar la situación basta con citar los principales expedientes que cursan actualmente:
El caso contra Alexis Medina Sánchez y compartes, iniciado en diciembre del 2020, es el primero y único en recibir sentencia, en agosto del 2025, encontrándose ahora en proceso de apelación.
El caso Adán Cáceres y compartes iniciado en diciembre del 2021, más de 4 años después, en este momento se encuentra en su etapa final ante el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, con la presentación de alegatos finales de la defensa.
El expediente contra Jean Alain Rodríguez y compartes, inició en julio del 2021. La etapa preliminar requirió 95 audiencias en tres años hasta julio del 2024. Un año y ocho meses después, con 22 audiencias frustradas, todavía no ha podido iniciar el juicio de fondo.
El caso contra Donald Guerrero y compartes inició en abril del 2023. A casi 3 años todavía no ha pasado a juicio de fondo.
El caso contra el exdirector del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) Hugo Beras, el empresario José Ángel Gómez Canaán (Jochi Gómez) y otros implicados, iniciado en octubre del 2024, acaba de ser solicitado el inicio del juicio de instrucción.
El caso SENASA, uno de los más grandes, complejos y escandalosos que se han procesado en el país, se encuentra todavía en investigación por el Ministerio Público.
Estos 6 casos, que involucran decenas de miles de millones de pesos sustraídos al Estado, son un ejemplo vivo de la incapacidad del sistema de justicia para conocer y decidir el fondo de los expedientes de forma ágil y firme.
El Tribunal Constitucional, por sentencia TC/0303/20, decidió que el plazo de duración máxima de un proceso penal establecido en el Código Procesal Penal no es un plazo matemático y que puede ser extendido en determinadas condiciones. Un cambio de criterio para favorecer la impunidad sólo generaría frustración en la sociedad dominicana y perjudicaría al poder judicial, pues son los jueces los encargados de controlar los tiempos en los procesos judiciales.
Sin importar quién sea responsable, la extinción de la acción penal por la llegada del plazo de duración máxima de los procesos, en cualquier caso, es un grave signo de descomposición y retroceso del sistema de justicia.
Confiamos en que la sociedad dominicana no permitirá que esto suceda. El país no puede volver atrás, la tolerancia y encubrimiento de la corrupción deben quedar en el pasado. Nuestros jóvenes merecen crecer y vivir en un país honesto.
Basta ya de someter a todo un pueblo a la pobreza, por la vía del enriquecimiento de funcionarios públicos y sus aliados privados.
Jamás podremos presumir de avances y de confianza en la justicia sin el combate y el castigo de la corrupción.
La 32 ava Asamblea General Ordinaria de PC espera que todos los procesos pendientes deben ser conocidos en este año 2026.
Participación Ciudadana elige a Francisco Álvarez Valdez como su Coordinador General 2026-2027
miércoles 25 de marzo, 2026
El Consejo Nacional de Participación Ciudadana eligió al abogado Francisco ÁlvarezValdez como su coordinador general para el período 2026-2027.
Álvarez es abogado y socio de la firma Headrick Rizik Álvarez & Fernández. Forma parte de este movimiento desde 1997 y actualmente integra la Comisión de Análisis Político de Participación Ciudadana.
A lo largo de su trayectoria, ha sido miembro de los consejos directivos de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) y de la Asociación Dominicana de Abogados Empresariales (ADAE). Además, se ha desempeñado como columnista en los medios El Caribe, Clave Digital y Acento. También ha sido profesor en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña y Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, y presidente de la Junta Directiva de Profamilia.
En el ámbito académico y profesional, ha publicado diversos trabajos sobre joint ventures, fianza de solvencia judicial, métodos alternativos de resolución de conflictos, conflictos electorales y la Cámara de Cuentas. Asimismo, ha participado como conferencista en múltiples seminarios tanto a nivel nacional como internacional.
Es la tercera ocasión que Álvarez ocupa la Coordinación General de Participación Ciudadana, siendo las dos primeras en 2000 y en 2012.
Participación Ciudadana celebra su 32ª Asamblea General Ordinaria y alerta sobre la lentitud en los casos de corrupción
martes 24 de marzo, 2026
Participación Ciudadana celebró este domingo 22 de marzo su trigésima segunda (32ª) Asamblea General Ordinaria, espacio en el que reiteró su compromiso con el fortalecimiento democrático, la transparencia y el combate a la corrupción y la impunidad en la República Dominicana.
En su proclama anual, la organización expresó su profunda preocupación por la lentitud con que avanzan los principales casos de corrupción administrativa en los tribunales dominicanos, señalando que esta situación amenaza con generar impunidad y debilitar la confianza ciudadana en el sistema de justicia.
El documento advierte que durante el año 2025 se registraron escasos avances en los procesos judiciales, destacando que solo uno de los expedientes de gran corrupción ha recibido sentencia de fondo, mientras otros continúan atrapados en incidentes procesales, reenvíos y estrategias dilatorias que impiden conocer el fondo de los casos.
Entre los expedientes señalados por la organización se encuentran los procesos relacionados con Alexis Medina Sánchez (apelación), Adán Cáceres, Jean Alain Rodríguez y compartes, Donald Guerrero y compartes, INTRANT (Hugo Beras, Jochi Gómez) y el caso SENASA, que involucran miles de millones de pesos sustraídos al Estado y aún esperan decisiones definitivas en los tribunales.
Participación Ciudadana reconoció algunos avances administrativos dentro del sistema judicial en los últimos años, pero lamentó que estos no se hayan traducido en mayor eficacia y rapidez en el conocimiento de los grandes casos de corrupción.
“La extinción de la acción penal por la llegada del plazo máximo de los procesos sería un grave signo de retroceso para el país y un golpe a la lucha contra la corrupción”, advierte la proclama.
En ese sentido, la organización hizo un llamado a que los procesos pendientes sean conocidos y decididos durante el año 2026, reiterando que el país no puede permitir que prevalezca la impunidad en hechos que han afectado gravemente los recursos públicos y la confianza institucional.
Durante el desarrollo de la Asamblea se conocieron y aprobaron el informe anual del Consejo Nacional, el informe financiero y el plan de trabajo de la organización, además de realizarse la elección de los nuevos integrantes del Consejo Nacional para el período 2026-2028.
Los miembros electos fueron Joseph Abreu, Jacinta Valdez, Leidy Blanco, Josefina Arvelo, Betty del Villar, Wilfredo de León, José Ceballos y Alcibíades Moreta, quienes junto a Francisco Álvarez Valdez (Pancho) conformarán el Consejo Nacional de Participación Ciudadana para el próximo período.
La Asamblea contó con la participación activa de la membresía de la organización, procedente de distintas regiones del país, reafirmando el compromiso colectivo de seguir impulsando una ciudadanía vigilante, instituciones fuertes y una democracia más transparente.
Consejo Nacional Participación Ciudadana
22 de marzo de 2026
PROCLAMA: PARTICIPACION CIUDADANA CLAMA POR EL FIN DE LA IMPUNIDAD
Por segundo año consecutivo, la Asamblea General de Participación Ciudadana expresa su profunda preocupación y alerta a la sociedad dominicana por la lentitud con que marchan los casos de corrupción que cursan desde hace varios años en el sistema judicial.
El 2025 transcurrió con escasos avances en los tribunales, donde solo un caso ha recibido sentencia de fondo, mientras los demás siguen estancados en constantes incidentes y reenvíos. La realidad es que los tribunales dominicanos siguen atrapados en su tradicional imposibilidad de enfrentar las estrategias dilatorias y evasivas de los grandes acusados de corrupción administrativa, convirtiéndose esta situación en el principal obstáculo para que el país avance en una lucha contra un mal que tanto daño ha causado.
Nuevos casos de escandalosa corrupción han llegado a los tribunales, como el de SENASA y el del INTRANT, lo cual indica que todavía la sociedad dominicana no puede bajar la guardia, ya que siguen fallando los controles y algunos funcionarios públicos confían en que sus acciones podrán quedar impunes.
El pasado 7 de enero, el presidente del Poder Judicial, Luis Henry Molina, afirmó que la justicia dominicana pasó, en los últimos seis años, de un sistema marcado por la mora crónica, la baja confianza ciudadana y la opacidad institucional, a uno con reducción sustancial de retrasos.
En Participación Ciudadana hemos reconocido algunos avances, especialmente en la parte administrativa, pero lamentamos que esto no se haya manifestado en la agilización y eficacia de los grandes casos de corrupción.
Resulta evidente que la estrategia de muchos imputados ha sido exitosa en dilatar el conocimiento de los juicios preliminares y de fondo, con innumerables incidentes que tienen la clara finalidad de invocar la extinción de la acción penal, por la llegada del plazo de duración máxima de los procesos. Cientos de reenvíos amparados en las más diversas y a veces baladíes razones, han burlado los esfuerzos de fiscales y jueces por avanzar.
Para ilustrar la situación basta con citar los principales expedientes que cursan actualmente:
El caso contra Alexis Medina Sánchez y compartes, iniciado en diciembre del 2020, es el primero y único en recibir sentencia, en agosto del 2025, encontrándose ahora en proceso de apelación.
El caso Adán Cáceres y compartes iniciado en diciembre del 2021, más de 4 años después, en este momento se encuentra en su etapa final ante el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, con la presentación de alegatos finales de la defensa.
El expediente contra Jean Alain Rodríguez y compartes, inició en julio del 2021. La etapa preliminar requirió 95 audiencias en tres años hasta julio del 2024. Un año y ocho meses después, con 22 audiencias frustradas, todavía no ha podido iniciar el juicio de fondo.
El caso contra Donald Guerrero y compartes inició en abril del 2023. A casi 3 años todavía no ha pasado a juicio de fondo.
El caso contra el exdirector del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) Hugo Beras, el empresario José Ángel Gómez Canaán (Jochi Gómez) y otros implicados, iniciado en octubre del 2024, acaba de ser solicitado el inicio del juicio de instrucción.
El caso SENASA, uno de los más grandes, complejos y escandalosos que se han procesado en el país, se encuentra todavía en investigación por el Ministerio Público.
Estos 6 casos, que involucran decenas de miles de millones de pesos sustraídos al Estado, son un ejemplo vivo de la incapacidad del sistema de justicia para conocer y decidir el fondo de los expedientes de forma ágil y firme.
El Tribunal Constitucional, por sentencia TC/0303/20, decidió que el plazo de duración máxima de un proceso penal establecido en el Código Procesal Penal no es un plazo matemático y que puede ser extendido en determinadas condiciones. Un cambio de criterio para favorecer la impunidad sólo generaría frustración en la sociedad dominicana y perjudicaría al poder judicial, pues son los jueces los encargados de controlar los tiempos en los procesos judiciales.
Sin importar quién sea responsable, la extinción de la acción penal por la llegada del plazo de duración máxima de los procesos, en cualquier caso, es un grave signo de descomposición y retroceso del sistema de justicia.
Confiamos en que la sociedad dominicana no permitirá que esto suceda. El país no puede volver atrás, la tolerancia y encubrimiento de la corrupción deben quedar en el pasado. Nuestros jóvenes merecen crecer y vivir en un país honesto.
Basta ya de someter a todo un pueblo a la pobreza, por la vía del enriquecimiento de funcionarios públicos y sus aliados privados.
Jamás podremos presumir de avances y de confianza en la justicia sin el combate y el castigo de la corrupción.
La 32 ava Asamblea General Ordinaria de PC espera que todos los procesos pendientes deben ser conocidos en este año 2026.