Las negativas repercusiones del colapso de tres bancos comerciales, ocurrido en el año 2003, seguirán gravitando por muchos años sobre la economía y la población dominicana. Por consiguiente, no podemos dejar que se borre de la memoria colectiva, que esta crisis bancaria fue consecuencia de graves violaciones a la ley, que deben ser juzgadas y sancionadas por los tribunales de la República. Esta publicación pretende resumir lo que aconteció, en forma de preguntas y respuestas sencillas y breves, de tal manera que no se olviden los hechos ni los protagonistas de esos enormes fraudes bancarios.