PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y LA COALICIÓN POR LA TRANSPARENCIA Y LA INSTITUCIONALIDAD REALIZARON ENCUENTRO CON COMUNIDAD INTERNACIONAL

Participación Ciudadana y la Coalición por la Transparencia y la Institucionalidad realizaron un encuentro con los representantes de la comunidad internacional acreditados en el país, a fin de presentar un análisis a la historia electoral dominicana perspectivas para los comicios del 2004 y el plan de observación que desarrollará esta institución para  las elecciones venideras.

Las palabras de bienvenida de esta actividad la presentó  el coordinador general de PC, Alfonso Abreu Collado; a seguida Juan Bolívar Díaz presentó un análisis de la coyuntura política electoral del país, el cual recoge la historia electoral dominicana y el director ejecutivo de PC, Javier Cabreja presentó  el programa de observación electoral que desarrollará PC.

Este encuentro que tenía el propósito de presentar un análisis coyuntura de la situación política a nivel general del país  asistieron representantes de las comunidad internacional acreditados en el país, quienes en su intervención hicieron énfasis en la necesidad de garantizar un proceso electoral diáfano y transparente.

Las posibles dificultades en la organización del proceso electoral y los avances logrados hasta el momento, fueron los temas de discusión en el encuentro con embajadores y organismos internacionales.

A continuación las palabras de Alfonso Abreu Collado, Coordinador General,

en el almuerzo con representantes diplomáticos y de organismos internacionales acreditados en el país

Nos complace expresar la satisfacción de Participación Ciudadana por la presencia en esta sala de los miembros del cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, señores Embajadores o sus representantes, así como de los representantes de organismos internacionales y de organizaciones de la sociedad civil que nos acompañan.

Gracias a todos por aceptar nuestra invitación.

En ocasión de procesos electorales anteriores, Participación Ciudadana ha organizado eventos similares a este, con la finalidad de compartir con ustedes nuestra apreciación de la coyuntura y explicarles las acciones que nos proponemos desarrollar para contribuir a la celebración de unas elecciones presidenciales donde la voluntad del electorado dominicano pueda expresarse libre y soberanamente.

En esta oportunidad las elecciones están signadas por un alto grado de conflictividad, expresada, en primer lugar, en las contradicciones intrapartidarias que han ocasionado grandes fisuras, en por lo menos dos, de los partidos políticos de mayores simpatías dentro de la población.

El partido oficial todavía no ha logrado unificar su estructura dirigencial, la cual ha sufrido varias rupturas, a propósito del tema de la reelección presidencial.

Como se conoce, la consagración constitucional de la no reelección consecutiva del Presidente de la República, fue una de las principales conquistas alcanzadas por el país en el año 1994, a raíz de la grave crisis política a que condujo el comprobado fraude electoral de ese año.

Fue lamentable, por consiguiente, que ocho años después, el actual partido oficial, aprovechando su mayoría congresional, introdujera de nuevo la reelección en nuestra constitución, con toda su peligrosa secuela, en países con instituciones tan débiles como en nuestro caso. Y es que, en esas circunstancias, la competencia electoral tiende a desequilibrarse por el uso de los fondos públicos y de otros ilimitados recursos inherentes al propio ejercicio del poder político.

Es indudable que ese retroceso constitucional ha sido la principal causa de la división del actual partido oficial, así como de que las próximas elecciones tengan ese ingrediente adicional de pugnacidad.

Como también es un factor determinante en la percepción ciudadana, reflejada en las encuestas, de una JCE con escasa credibilidad, fruto de que la mayoría de sus miembros fueron seleccionados de manera unilateral con el auspicio del mismo sector partidario responsable de la reforma constitucional.

En este panorama, no resulta alentador conocer que en esta ocasión contaremos con la presencia de menos organismos internacionales en la observación electoral.

Entendemos que parte de esa ausencia podría ser suplida, si el día de las elecciones, el cuerpo diplomático acreditado en el país como un todo o cada uno de sus miembros individualmente, se constituyen en organismo de observación itinerante, que sirva de refuerzo y complemento a la observación que realizará PC antes, durante y después del escrutinio del 16 de mayo próximo.