La pobreza se combate con presupuesto

Foro Ciudadano inició una campaña para promover el aumento de los fondos destinados a inversión social en el Presupuesto Nacional. La campaña es impulsada por la comisión de Política Fiscal y Pobreza del Foro y comenzó con la realización de una Jornada Nacional de Capacitación en trece puntos de todo el país. El Proyecto “Fortalecimiento de la sociedad civil en apoyo a las instituciones publicas, para el acceso a  la información pública y la rendición de cuentas”,  ejecutado por Participación Ciudadana con los auspicioso por Intermón Oxfam y la Unión Europea, se ha sumado a las organizaciones que conforman la Mesa de Política Social del Foro en los trabajos de la Campaña.

Las próximas actividades incluyen :

  •   Jornada de manifestaciones públicas en las calles de Santo Domingo y la participación en los actos del Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza en el marco de la Semana Bonó 2007.
  •   En noviembre se anuncia la realización de los «Diálogos Presupuestarios» y ublicación del folleto educativo «Presupuesto Nacional : Cómo se administran nuestros chelitos».

A continuación el Comunicado de Prensa emitido en ocasión de las manifestaciones públicas por la celebración del Día de los Excluidos el pasado 12 de octubre.

Este día, en donde se quiere elevar la voz de los y las excluidos y excluidas, nos hace lanzar un grito que busque escucha. Y qué mejor escucha que la de aquellos legisladores y legisladoras de nuestro país. Aquellos que están llamados a elaborar y aprobar leyes a favor de los más vulnerables, de los excluidos, los empobrecidos.

Compañeros y compañeras legisladores/as, la oportunidad de combatir las exclusiones está a la vuelta de la esquina. El presupuesto nacional, que debiera estar en proceso de formulación, aporta la fuerza, la base para la implementación de políticas públicas a favor de la eliminación de las exclusiones y el camino hacia una vida digna.

Un presupuesto que pondere la inversión en un sistema de salud con una red pública única capaz de proveer servicios de calidad a la gente. Que potencie la implementación del plan decenal de salud y los programas de salud colectiva. Un presupuesto que presente un aumento en la inversión en salud y la saque del pírrico e histórico monto de menos de un 2% del PIB.

Un presupuesto 2008 que busque garantizar el acceso a salud de esos y esas excluidos. Que otorgue los fondos a SENASA para que terminemos el 2008 con 2 millones de afiliados en el régimen subsidiado recibiendo un plan básico de salud con todas las garantías que necesita la población excluida para tener en salud.

Un presupuesto 2008 que le preste atención a la educación y pueda cubrir a los niños y niñas de 0 a 5 años en situación de pobreza, exiliados del sistema por carecer de recursos, pues la educación inicial está en manos del sector privado. Un presupuesto 2008 que contribuya a cerrar esa brecha que ahonda las desigualdades al tener un 65% de niños de 0 a 5 años sin cobertura en atención en el nivel inicial.

Un presupuesto 2008 que refleje verdaderamente la transversalidad de género en políticas concretas que cierren brechas salariales, culturales, de participación, de acceso a bienes entre hombres y mujeres para poder contar con una verdadera democracia.

Un presupuesto 2008 que transforme la visión de la sociedad hacia las personas que viven con alguna discapacidad, que les abra las puertas, que allane escaleras, que llene las aceras de rampas, pero que también llene de rampas la entrada al mundo laboral bajo una concepción de derecho y de superar los estigmas que pretenden esconder las enormes capacidades que tienen estas personas. Un presupuesto que contemple pues la inclusión de todos y todas desvelando los afanes de homogenizar y de excluir lo distinto.

Un presupuesto 2008 que sostenga verdaderas políticas de redistribución de los suelos, de la tierra, que provea techo a esos hogares presididos por madres solteras, padres chiriperos, hacinados, sin servicios sanitarios, sin acceso a agua potable. Un presupuesto que prevea de viviendas dignas a los y las excluidos-as en una ciudad que es de todas, que es de todos.

Un presupuesto que cure todas las patologías que siembran en los cuerpos de los excluidos, el desempleo, la falta de educación, de salud, el ser unos “imaginados” en sus propios territorios. Patologías fruto de toparse cada día con los signos de la exclusión, con objetos inalcanzables, con aspiraciones que sólo son accesibles en una férrea lucha dentro de los juegos de poder que plantea al mercado. Sitio este al que llegan con desventajas, sepultados bajo estigmas estructurales que siembran cada vez más estas patologías hasta incluso medrar el autoestima.

Un presupuesto, pues, que realmente luche contra la pobreza, luche contra la exclusión, luche contra la desigualdad, luche contra el olvido.