Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción

Esta convención establece un marco internacional para prevenir, combatir y sancionar la corrupción, reconociendo que este fenómeno representa una grave amenaza para la estabilidad de las sociedades, la democracia, la justicia y el desarrollo sostenible. A través de sus disposiciones, promueve la cooperación entre los Estados, el fortalecimiento de las instituciones públicas, la rendición de cuentas en la gestión de los recursos y la recuperación de activos obtenidos ilícitamente, con el objetivo de fortalecer el Estado de derecho y fomentar una cultura global de integridad y transparencia.