Por una Campaña Electoral Equilibrada y sin uso de Recursos Públicos

Uno de los factores que tradicionalmente rompe el equilibrio de la competencia electoral es el uso de los recursos públicos para promocionar los candidatos patrocinados por el partido que detenta el poder y que, por ende, maneja el presupuesto nacional.

Este factor negativo tiende a acrecentarse cuando el candidato del partido de gobierno es el propio Presidente de la República, en búsqueda de la reelección.

Por esa razón en el pacto de ética electoral, que hemos propuesto a todos los partidos políticos, se han incluido como puntos que deben ser observados, los dos siguientes:

“8: Que no se utilicen, directa o indirectamente, los recursos del Estado aportados por los contribuyentes a favor de partidos políticos o candidatos, a excepción del financiamiento que les otorga la ley”.

“9: Que no se realice proselitismo o propaganda partidista en las inauguraciones de obras públicas tanto del gobierno central como de los gobiernos municipales, así como en la ejecución de las políticas sociales”.

No obstante lo anterior, hemos estado constatando con preocupación que, de manera sistemática, se están usando los actos de inauguración de obras públicas para la realización de un abierto proselitismo a favor de la reelección presidencial.

La mejor forma de evitar ese conflicto de intereses es mediante la solicitud de licencia durante el periodo electoral, como se le ha pedido al Presidente Hipólito Mejía de manera reiterada.

Empero, no habiendo obtemperado el señor Presidente a esa solicitud ética, lo menos que debería hacer es descontinuar la práctica de usar las inauguraciones de obras gubernamentales como plataforma proselitista.