Planificación Estratégica y Ordenamiento Territorial: Perspectivas de Futuro en Santiago

El ordenamiento del territorio conjuga las buenas prácticas de uso de suelo y pone en práctica las políticas públicas para tener como resultado ciudades dinámicas, resilientes y organizadas, tanto en calidad de servicios, como en actividades que se generan por la relación entre la sociedad, la economía y el medio ambiente.

De acuerdo a la docente, arquitecta y urbanista del Plan Estratégico en Santiago (PES) y del Consejo para el Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES), Cinthia De la Cruz, “la planificación estratégica en el territorio es una de las esencias que componen a esa implantación democrática en un territorio y su composición. Sin ella, las garantías representativas, las ejecuciones inyección de capital empresarial local y la relación ciudad-ciudadano serían inciertas para cualquier plan”.

Indica que el ordenamiento territorial (OT) es una política pública que norma, estructura y organiza e impone de forma sistémica el uso y el valor de la ocupación del suelo y la propiedad del territorio; mientras que el plan estratégico usa insumos para generar desarrollo, tales como el uso del suelo y el ordenamiento junto a otros como sostenibilidad, gobernabilidad, gobernanza, economía.

“El plan estratégico y el plan de OT convergen cuando los proyectos de formulación e implantación en el territorio acontecen apegados a las leyes, a las normas y a los mandatos territoriales: cuando se norma espacio público por encima del espacio privado; cuando se norma el tipo de transporte público; cuando el hábitat se norma y se buscan respuestas colectivas. Las estrategias y normas territoriales son un conjunto sostenible en pro del bien común”, destaca la arquitecta y urbanista del PES y CDES Santiago.

En la actualidad, la República Dominicana no cuenta con una ley que ampare el ordenamiento del territorio y la planificación de regiones, por lo que el desarrollo desorganizado de las ciudades se ha convertido en un reto para los Gobiernos Locales y el Gobierno Central.

Santiago de los Caballeros posee estudios territoriales, contando con un sector empresarial organizado y articulado, el cual, a través de las relaciones y colaboraciones de los sectores públicos y privados, ha logrado hacer frente de una forma más adecuada y oportuna a las vulnerabilidades territoriales y climáticas que amenazan el país.  

Sin embargo, no es menos cierto que presenta grandes retos futuros como el desarrollo habitacional y la distribución adecuada de los suelos por atributos, a fin de poder aprovechar y potenciar los recursos y actividades que se generan en el territorio.

Sobre el tema, el director del PES 2030 y CDES Santiago, Reynaldo Peguero, expone que “en el nuevo plan estratégico de Santiago no estamos pensando en la ciudad sino en la metrópolis. Santiago es una ciudad que ha venido creciendo de manera sistemática. Los diversos distritos municipales y municipios colindantes tienen una magnitud de población y de territorio importante, por lo que cualquier decisión altera toda la dinámica de ordenamiento territorial”.

No obstante, señala que si el plan estratégico se implanta y las normas de ordenamiento no se llevan a cabo de forma rigurosa, Santiago se va a expandir, no solo a la montaña que están al norte, sino que también le quitará toda competitividad al aeropuerto, va a agredir todos los cursos de agua, va a reducir el verde de la ciudad y va a generar una dispersión de los servicios”.

Es por esto que, desde Participación Ciudadana, insistimos reiteradas veces en la necesidad de aprobación de las leyes de Ordenamiento Territorial y de Regiones Únicas de Planificación, las cuales, sin dudas, serán el eslabón que vendrá a articular todas las herramientas para que el territorio dominicano funcione de manera coordinada, equitativa y sostenible, apostando siempre en embarcarse en la modernidad, con miras a ser ciudades inteligentes, y buscando que como Estado se brinde una mejor calidad de vida a todos los ciudadanos y ciudadanas, y que estos, que viven el día a día, sean partícipes de las recomendaciones y/o soluciones para ordenar su territorio.

Como expresa Julio Corral, Consultor Arquitecto-Urbanista, “ordenar el territorio es ordenar las relaciones de poder; poderes que son formales e informales. Los formales son los que otorga la ley, por ejemplo, al Ayuntamiento con la competencia para ordenar el territorio; sin embargo, yo como ciudadano, actor territorial, ejerzo muchas veces el poder sin tener la competencia para ello, lo hago de manera informal”.

Según Julio Corral, existen cinco condiciones que deben darse para la gestión de un plan de ordenamiento territorial, tales como:

  • Cómo pasamos de un documento u ordenanza que ha sido redactado y aprobado a un instrumento empoderado y aplicado en todos los sectores de la ciudadanía.
  • Cómo pasamos de una respuesta técnica-normativa a una institucionalización de procesos que me garantice que todas esas propuestas técnicas-normativas se institucionalicen como un proceso. Llevar lo plasmado a la práctica.
  • Cómo paso de una enunciación de propuestas a una ejecución administrativa-financiera que sea sostenible e institucionalizada.
  • El paso de una ejecución de proyectos dirigidos del Ayuntamiento a una articulación participativa con los actores involucrados.
  • Cómo paso de una ejecución de proyectos dirigidos desde el Ayuntamiento y resolver la solución transitoria de un desorden actual a una solución que sea formativa, concientizada, de seguimiento y valoración sostenible, pública, privada y comunitaria.

Debemos partir del supuesto de que necesariamente ordenar el territorio es consensuar, concertar y articular, tal y como destaca el consultor arquitecto-urbanista, Julio Corral. Es de vital importancia insistir en la aprobación y promoción de leyes que garanticen el desarrollo estratégico y sostenible de nuestras ciudades. Se impone un verdadero cambio en la manera en que los recursos son preparados para el ordenamiento, a fin de reducir las brechas y las desigualdades existentes, las cuales representan un gran reto en los planes estratégicos implementados en el territorio.

 

Estos temas se trataron en el panel virtual “Planificación Estratégica y Ordenamiento Territorial: Perspectivas de Futuro en Santiago”, organizado por

Participación Ciudadana.