Participación Ciudadana respalda informe Comisión Reforma Policial

El Consejo Nacional de Participación Ciudadana manifestó su apoyo al informe de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados sobre el proyecto de Reforma policial. En una comunicación a la comisión, le expresa su coincidencia en que la Policía Nacional debe ser una entidad “de naturaleza puramente civil”.

El movimiento cívico no partidista saluda los esfuerzos que se realizan para reformar la Policía con la finalidad de convertirla en una entidad más cercana a la ciudadanía y sobre todo más eficaz en lo que debe ser su misión de proteger la vida, la integridad física, la seguridad y los derechos de las personas.

Para la institución, merece crédito la iniciativa presidencial de someter un proyecto de ley que permitiera poner el tema en debate y generar las opiniones que han surgido, ya que  esto demuestra que en un primer aspecto existe consenso en que la Policía Nacional no puede continuar como está.

La eliminación de los rangos militares, la supresión de los tribunales policiales y el traspaso de Investigaciones Criminales a la Procuraduría General de la República, son tres aspectos que Participación Ciudadana considera prioritarios en el proyecto de reforma policial

Para Participación Ciudadana la eliminación de los rangos de tipo militar que existen actualmente en la institución es uno solo de los aspectos que deben considerarse si realmente se desea desmilitarizar a la institución.

Salvo una situación de emergencia nacional, como una guerra con otro país, los únicos tribunales competentes para sancionar las violaciones a las disposiciones penales del país deben ser los del orden judicial.

Se trata de preservar los derechos constitucionales de los ciudadanos, incluyendo a los miembros de la Policía Nacional, ya que el artículo 8 de la Constitución es claro cuando otorga competencia a “la autoridad judicial”.

Considera que al tener una Policía Nacional organizada con criterios militares,en los barrios pobres, donde habita la mayoría de la ciudadanía, sevive como si existiese un estado de excepción permanente.

Recuerda que el cuerpo del orden fue creado por la dictadura con fines represivos, lo que explica su estructura y filosofía militarista, y ha continuado operando de la misma forma, con muy pocos cambios, tras la caída del régimen trujillista.

Dice que la Policía no ha podido enfrentar con efectividad el aumento de la violencia y la inseguridad ciudadana, y que las  redadas, intercambios de disparos, secuestro de parientes de perseguidos, violación del plazo de las 48 horas para someter a los detenidos a la justicia, tortura física o psicológica para arrancar confesiones y otros métodos violatorios de los derechos humanos, sólo han servido para demostrar el error de combatir la violencia con violencia.

Como ejemplo de hasta dónde la cultura militar afecta a la Policía Nacional, cita el requisito de que para ser miembro de la institución  se debe tener una estatura mínima de 5 pies 6 pulgadas los hombres y 5 pies 2 pulgadas las mujeres.

Participación Ciudadana considera que este tipo de requerimiento debe ser objeto de un reglamento, ya que un buen investigador criminal logra mucho más con un coeficiente de inteligencia adecuado que con una estatura física determinada.

Es además una forma de preservar sano el cuerpo policial, ya que el  permitirles  juzgar a sus propios miembros de violaciones a las leyes penales se presta a encubrimientos y las complicidades que terminan por corromper a la institución por entero. Cree, sin embargo, que debe continuar dentro de la institución la competencia en temas disciplinarios que no conlleven violación a las leyes penales.

Aunque se han realizado esfuerzos en los últimos años para que el ministerio público asuma el papel que le compete como responsable de la investigación criminal, la realidad es que todavía la Policía tiene la mayor parte del control de este proceso.

También considera correcto el planteamiento de que Investigaciones Criminales esté bajo la dirección funcional de la Procuraduría General de la República, pero debe descentralizarse para que cada procurador fiscal tenga la dirección funcional de los miembros del departamento radicados en su jurisdicción, bajo la supervisión jerárquica correspondiente.

El movimiento cívico no partidista cree que debe transformarse a la Policía Nacional con criterios distintos a los que han estado vigentes hasta el momento, pues de lo contrario no se producirán los resultados que espera la ciudadanía.

“Esta es la corriente moderna en todas partes del mundo, que ya abarca a la mayoría de los países latinos. Así ocurre en Argentina, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, entre otros países hermanos”, dice. Y añade que en aquellos otros países donde todavía la Policía es de naturaleza militar, como Brasil, Chile, Colombia, existen ya movimientos que reclaman el debido cambio.