Panel PC: Rol de los Medios de Comunicación y Periodistas en Lucha Anticorrupción

Con la finalidad de contribuir a la formulación de propuestas que permitan la transparencia en el ejerció periodístico, Participación Ciudadana realizó un panel- encuentro con periodistas, en el cual se analizó el rol de los medios de comunicación y periodistas en la lucha anticorrupción.

El panel contó con las exposiciones de los periodistas Rafael Molina Morillo, director del periódico El Día; Nuria Piera, investigadora y productora de televisión y del joven periodista Namphi Rodríguez, quienes abordaron el tema de la corrupción y coincidieron en que el flagelo afecta tanto a periodistas como a medios de información.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo del Director Ejecutivo, Javier Cabreja, quien  dijo que la actividad tiene el propósito de que los periodistas aporten ideas sobre el tema y agregó que la transparencia no es posible sin una prensa que sea capaz de hacer su trabajo de manera independiente.

“Esto está estrechamente vinculado  con la campaña que hemos iniciado por Una Gestión Pública Transparente que busca promover un ejercicio ético desde el Estado, los servidores públicos que entiendan que su funciones están  en la línea de dar un servicio a la comunidad más que a responder a intereses particulares”, agregó

Preciso que “desde Participación Ciudadana estamos convencidos de que nuestra democracia sólo se consolida en la medida en que promovemos el buen gobierno, la transparencia y la rendición de cuantas”.

Reconoció que en  el país hay medios de comunicación y periodistas que han hecho un trabajo importante en la lucha anticorrupción y en la demanda de una mayor transparencia en la gestión pública nacional. Trabajo muy valorado por distintas instituciones que como PC entienden que este es un tema esencial para la democracia de la República Dominicana.

Este panel que se inscribe dentro de las actividades que realiza el Programa de Transparencia de la Gestión Pública de PC, fue coordinado por la Unidad de Comunicación.

Corrupción provoca colapso de valores

El primero en exponer sus criterios fue Rodríguez, quien asegura que el flagelo de la corrupción ha provocado un colapso de valores y demandó profesionalizar académicamente e investigación de los periodistas.

“Parecería que hemos olvidado los valores que en el pasado hicieron de nuestra nación una sociedad solidaria y con esperanza de justicia y justamente una de las cuestiones más preocupantes de este asunto está planteado desde el punto de vista de la función social de una prensa que debe ser garantizadora de las libertades públicas”, apuntó al tiempo de  considerar que los periodistas se deben distanciar de los poderes  fáticos y  asumir el control social de la democracia  y ser destapadores de ollas sucias.

“Y que pena que como periodistas nos encontremos en este triste festín olvidando muchas veces que nuestra misión consiste esencialmente en ejercer la libertad de información y de expresión frente a los poderes públicos que gobiernan la sociedad y cuya decisiones influyen en la vida de todos los ciudadanos”, expresó Rodríguez.

Rodríguez hizo referencia a las políticas editoriales e informativas de los extintos periodistas Rafael Herrera Cabral y Germán Emilio Ornes, a sí como la de Molina Morillo, y dijo que éstas dictan mucho de las actuales, pues actualmente lo que parece imperar es que los periódicos son de armas para destruir honras y planes de empresarios y políticos.

Cree que ha llegado el momento de que los periodistas se cuestionen sobre las reales consecuencia de la incursión de los grupos financieros en la prensa dominicana y piensa que la inclusión de capital financiero en los medios de comunicación no ha estado fundamentada en una contribución al afianzamiento del proceso democrático bajo el cual han prosperado los negocios de los banqueros y mucho menos en la búsqueda de rentabilidades económicas.

Criticó que se utilice los medios de comunicación en prácticas corruptas, para imponer imperios económicos de parte de las oligarquías y cito el caso del enfrentamiento que se dio entre dos importantes periódicos al momento de poner en operación  el sistema nacional de seguridad social por la designación de la superintendente de seguro, un sector que representa la nueva misión de la banca privada.

Dijo que la falta de transparencia en los medios de comunicación ha provocado la autocensura de periodistas, así como la falta de dependencia del propio medio.

Valor de medios de comunicación para la ciudadanía

De su lado Molina Morillo, de la Sociedad Interamericana  de Prensa, inició su ponencia reflexionando acerca del valor que tienen los medios de comunicación para la ciudadanía en sociedades débiles como la dominicana que utilizan la prensa como recurso para hacer valer sus derechos o denunciar las irregularidades que se pueden cometer en instituciones públicas y privadas.

Por lo que,  advirtió que si los medios de comunicación caen víctima de la corrupción la sociedad queda desamparada y de ahí la importancia de conservar los medios de comunicación  en particular, de la Ley de Libre Acceso a la Información.

En razón de eso, Molina Morillo  considera que se debe evitar que la prensa caiga en el descrédito por causa de la corrupción, para que así la sociedad no se sienta huérfana como suele sentirse muchas veces debido a la debilidad institucional, quedándole los medios de información como último lugar donde acudir para hacer valer sus derechos.

Lamentó que muchas veces los periodistas suelen erigirse en jueces y censuran los actos de corrupción de los gobiernos, las administraciones públicas y las empresas olvidando que ese mal también, está dentro de los medios de comunicación y de la profesión.

“Creo que la corrupción va ganando terreno y nos exige reflexionar profundamente sobre el tema y tratar de organizarnos, para evitar que la prensa caiga en total descrédito que sería una estocada mortal, no sólo para nuestro sector sino para toda la sociedad”, consideró el director del periódico El Día.

Explicó que no basta con redactar Códigos de Éticas y colgarlos en una pared de las salas de redacción, pues la ética la lleva cada uno dentro del corazón, para evitar el colapso del último reducto de la limpieza en las actuaciones sociales y de la defensa de los derechos de la comunidad, por lo que tiene que ser una cuestión de convicción más que de redacción y distribución de un folleto.

Asimismo, el representante de la SIP en el país se refirió, en forma particular, a la Ley de Libre Acceso a la Información Pública como vía que puede ser utilizada por la prensa para mantener con más eficiencia la lucha contra la corrupción.

Dijo que ya se ha empezado hacer uso de esta nueva ley en distintos reclamos de información, pero que los procedimientos que la misma pieza impone son, quizas, los propios obstáculos que le impiden ser más efectiva, por lo largo que resultan ser los plazos y lo tedioso.

Sin embargo, Molina Morillo dijo que habrá un momento en que será el final y se determinará si la ley es realmente efectiva o si es sencillamente otro pedazo de papel más como muchas otras leyes que no se cumplen.

Calificó la ley de transparente y dijo que, aunque ha sido mayormente utilizada por los medios de comunicación, está a disposición y alcance de cualquier ciudadano que desee obtener información sobre asuntos de interés público.

“La ley, aunque tiene sus virtudes, tiene también, algunas debilidades, una de ellas es que entre las condiciones que se establecen para que alguien pueda reclamar una información se pide que se produzca una motivación de las razones por las cuales una persona, una entidad quiere saber determinadas cosas y en realidad la motivación puede ser sencillamente el deseo de saber o de divulgar lo que da a entender que el funcionario o el departamento requerido tiene la oportunidad de evaluar esa motivación  y decir que no es un motivo suficiente o válido, de manera que eso es un fallo que entiende debe ser corregido”, expresó Molina Morillo.

Otro fallo de la ley, a decir de Molina Morillo es que no tiene plazo para que un superior jerárquico apruebe a un funcionario o departamento ofrecer una información que le ha sido requerida.

“Pero con todo y eso insisto en que la ley es un paso de avance que debemos utilizar lo más posible, con exageración hasta que todo el mundo sepa que tiene ese recurso para poder buscar la transparencia en todas las acciones públicas.

El doctor Molina Morillo llamó la atención, igualmente, sobre demandas y querellas a medios de comunicación en América Latina de parte de funcionarios que se sienten injuriados o difamados porque algún medio le cuestiona el manejo de fondo y otros hechos y dijo que esto crea un ambiente de temor que degenera en autocensura.

En razón de eso, dijo que juristas tienen una campaña para tratar de que se despenalice la difamación e injuria cuando se trata de medios de comunicación, lo que no quiere decir que se permita una libre piratería sino que las penas de privación de libertad desaparezcan en estos casos.

Cuando el periodista se vuelve un ente del sistema corrupto

En cuanto a la posición de Nuria Piera sobre el tema, ésta asegura que cuando el periodista se vuelve un ente del sistema corrupto contribuye a encubrir violaciones  a los derechos humanos,  favorece la inequidad, fomenta la pobreza y socava la democracia.

Expresa que un ejemplo de corrupción en el periodismo son la creación artificial de hechos noticiosos para confundir o distraer a la opinión pública evitando que temas que si son relevantes  obtengan la atención que merecen.

Considera que este tema es poco tratado en los medios de comunicación y “sospechosamente silenciado por los periodistas”, y agregó que si bien es cierto que un Código de Ética no va ayudar, porque hay personas que no tienen por naturaleza la ética en su genética hay otros que si la aprenden y pueden notar la diferencia y comenzar a saber lo que deben o no aceptar como periodistas.

“Como estamos inmerso en tanta corrupción y tanto lodo que ya para sacar la cabeza y respirar se nos hace hasta un poco difícil. Uno como periodista a veces se confunde entre lo que ya está bien y lo que está mal”, expresó Piera.

Para la productora de televisión, la corrupción está tan resguardada por los periodistas que da la impresión de que se están convirtiendo en cómplices del flagelo, no obstante reconoce que existen periodistas serios que tienen una cláusula de conciencia en el contrato de su vida.

“Pero otros, los desvergonzados, que se mantienen en francachela promiscua con el poder político y empresarial con discursos realmente hipócrita y falsos se convierten en verdaderos próceres de la honestidad”,  dijo Piera.

De acuerdo con Piera, los signos que a continuación se mencionan son puntos que se consideran como corrupción  y entre éstos hace referencia al hecho de que hay comentaristas verticales que se mueven por el viento económico que les toca con una facilidad tan grande que parecen veleros y se vuelven ciudadanos honorables cuando son recipientes que los forma el lípido jugoso de los dividendos.

Agregó que existe corrupción cuando directores de medios  permiten que periodistas bajo sus mandos sean a la vez relacionadores públicos de instituciones privadas y públicas, lo que para ella, significa “una barbaridad”, pese a que se ve con tanta normalidad, además de permitir bajos salarios, para que periodistas “se las busquen “en otros sitios.

También considero que hay corrupción cuando les permiten viajes con todos los gastos pagos por funcionarios o empresas privadas, cuando como directores se permite el regalo costoso a los periodistas y de ñapa les tocan a ellos algo”.

“Pero Cómo podemos enfrentar nosotros entonces los periodistas corruptos, esa sería la cuestión, sin hacer grandes escándalos y sin desacreditar nuestro gremio, porque hay como una complicidad que se da entre todos las profesiones , pero nosotros tenemos un deber importante de ser transparente y ser la caja de resonancia que lo que pasa en el país y las sociedades que si estamos manipulados estamos haciendo un gran daño”, consideró la investigadora de televisión.

Explica Piera, que el problema de la corrupción afecta no sólo a los periodista-reporteros sino a los editores, el director , los dueños de los medios de comunicación como actores de acciones indelicadas.“Todos esos actores se prestan al juego de la manipulación de la información de sacar beneficios, deberes, favores a personas y así estar presentes en el tinglado corruptos”.

Entiende que la corrupción es una red atrapadora de buenos y malos y que ocurre también, en los casos de campañas infundadas para destruir la imagen de una persona o grupo que no es afine a la ideología de los  dueños de los medios o que amenaza el estatus del grupo económicos y políticos a los que está vinculado el medio, la promoción de los candidatos a puestos públicos afines con la orientación política del medio, así como con la presentación descontextualizada de las noticias para distorsionar las conclusiones del público.

Otro punto es la censura sobre temas y contenidos noticiosos que puedan ofender o molestar a los anunciantes o al partido gobernante,  la tendencia de acciones para monopolizar la propiedad de los medios de comunicación.

Permitir el abuso arbitrario de la publicidad oficial y la complicidad en las regulaciones y prácticas de gobierno que comprometen la independencia periodística es también, corrupción, a juicio de Piera.

Argumenta que existe corrupción cuando el periodista se vuelve un ente del sistema corrupto hasta llegar a perder su capacidad de lealtad para con la sociedad, pues contribuye a las violaciones a los derechos humanos, a la destrucción del medio ambiente, al saqueo de los bienes públicos y privado.

La Productora de televisión entiende que el periodista debe tener la profesión como un sacerdocio, sin que necesariamente haga votos de pobreza, pues asegura que se puede vivir cómodamente y con honestidad. Finalmente abogó porque se eduque a los periodistas, se creen instituciones, porque las universidades incluyan en sus planes de estudios la ética periodística, se hagan seminarios, así como trazar pautas para enfrentar ese flagelo que tanto daño causa a la sociedad.