Miles de conflictos se dirimen en Casas Comunitarias de Justicia

Participación Ciudadana aboga por mayor apoyo a CCJ; con trabajo ahorran millones al Esta

Alrededor de 22 mil personas han recibido servicios legales y de educación ciudadana en Herrera, Santo Domingo Oeste, y Cienfuegos de Santiago, a través de las Casas Comunitarias de Justicia (CCJ) que auspicia Participación Ciudadana, con la colaboración de universidades y otras instituciones desde hace tres años.

De enero de 2006 a octubre de 2009, las Casas Comunitarias de Justicia (CCJ) ofrecieron servicios de diferentes aspectos a 21,949 personas con muy escasos o ningún tipo de recurso, que de lo contrario se hubieran convertido en conflictos de magnitudes impredecibles. Se incluyen 2,198 que fueron favorecidos con cursos de capacitación mediante talleres.

Sólo en Cienfuegos, los facilitadores de la CCJ atendieron a 11,531 personas, 5,820 mujeres y 5,711 hombres; en tanto que 7,432 ciudadanos se dieron cita en la CCJ de Herrera, de los que 4,297 fueron mujeres y 3,135 hombres.

Per solamente de septiembre de 2008 a septiembre de 2009 unas 11,937 personas participaron de los servicios judiciales y labores educativas de estas nuevas instancias.

Por otro lado, el 54.6% de quienes tuvieron acceso a los servicios fueron mujeres y 45.4% hombres, mientras que 763 representantes de organizaciones comunitarias fueron capacitados en torno al conocimiento y dominio de sus deberes y derechos fundamentales, así como de las leyes y herramientas que facilitan su acceso a justicia.

Los usuarios recibieron servicios de orientación e información legal popular, fiscalía, psicología, mediación, conciliación, asuntos municipales, de familia, juventud y de capacitación.

La capacitación se desarrolló en forma de cursos en más de 30 talleres con contenidos en materia de acceso ciudadano a la justicia, municipalidad y presupuesto participativo y Ley de Libre Acceso a la Información Pública

De los cursos ofrecidos, la Fiscalía ocupó el 34.16 por ciento, Mediación el 51.7 por ciento, Orientación Popular el 9.67 por ciento y Psicología el 5.10 por ciento. Aclara que la CCJ de Cienfuegos no presta servicio psicológico

Mayores conflictos

Entre los conflictos de mayor presencia en los trabajos de las CCJ se destacan el robo simple, inquilinato, estafa, deudas, trabajos pagados no realizados, trabajos realizados no pagados, amenazas, daño a la propiedad privada, golpes y heridas, riñas, abuso de confianza y partición de bienes.

Asimismo, conflictos entre padres e hijos, conflictos de pareja, manutención alimentaria, guarda de hijos menores, regulación de visitas, protección a niños, niñas y adolescentes, linderos, conflictos por construcción, protección de áreas públicas, convivencia comunitarias y, además, violencia intrafamiliar.

Ruth Henríquez y Petronila Rosario, directora y mediadora, en la CCJ de Herrera, resaltan como uno de los mayores logros haber contribuido a restablecer los lazos entre familias, vecinos y relacionados, evitando la violencia

Cuando los conflictos no tuvieron solución en las CCJ fueron derivados a fiscalías especializadas, departamentos de Violencia de Género, Defensoría Pública, Departamento de Familia y Menores, hospitales de Salud Pública y al Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones.

Destacaron, además, el reconocimiento de las comunidades donde funcionan los centros por los servicios que prestan.

Señalan que el trabajo se hace en colaboración de las organizaciones comunitarias de cada lugar en el que funcionan las CCJ, que son las que conocen los casos y canalizan los conflictos. Normalmente se trata de las juntas de vecinos y entidades de amas de casa.

Reclama apoyo Estado y sector privado

José Ceballos, encargado de Justicia y Derechos Ciudadanos de Participación Ciudadana, define como trascendental el trabajo que se realiza en las CCJ, pero dice que necesitan respaldo económico de instituciones públicas y privadas para seguir desarrollándolas en otros lugares conflictivos de Santo Domingo. Lamenta que todavía en la zona Norte del Distrito Nacional no existe un CCJ, a pesar de que esa parte es la más vulnerable, lo mismo que en Santo Domingo Norte y Este.

Entre los ejes fundamentales en que se basa el proyecto citó la operación con una cultura de paz, que tiene la finalidad de reducir la violencia barrial y familiar; acercar a la gente a los servicios de justicia, ya que, como se sabe, los procesos judiciales son caros y de difícil acceso; y la creación de conciencia y esperanza en nuevos mecanismos para resolver los conflictos.