Los gobiernos deben erradicar la corrupción para crear trabajo y enfrentar la pobreza

Recomendaciones de Transparency International al Secretario General de la OEA en la IV Cumbre de las Américas

Mar del Plata, 3 de noviembre de 2005 — La mala administración de los recursos públicos tiene un efecto devastador sobre los sectores más vulnerables de la sociedad, y es el principal obstáculo para el alivio de la pobreza y la generación de empleo. Los gobiernos reunidos en la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, deben comprometerse seriamente con la lucha anticorrupción si quieren superar los principales retos del hemisferio.

“En una región donde la mayoría de los países están estancados en un pozo de corrupción, sumergidos en la pobreza extrema y, ahora, devastados por los desastres naturales, los gobiernos deben ser los primeros en lanzarse a la lucha contra la corrupción. Debe ser la prioridad número uno”, sostuvo Silke Pfeiffer, Directora para las Américas de Transparency International (TI), desde Berlín. “Las metas de superación de la brecha entre ricos y pobres, de generación de empleo y de fortalecimiento de la gobernabilidad no serán alcanzadas hasta que los gobiernos del hemisferio superen las viejas promesas del pasado y las hagan realidad”, agregó.

En la reunión de la sociedad civil esta mañana en Mar del Plata, el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza recibió recomendaciones de TI sobre cómo los gobiernos pueden fortalecer las prácticas transparentes y la lucha anticorrupción en sus administraciones, alentar la responsabilidad social empresarial y la lucha contra el soborno en el sector privado.

TI instó a los gobiernos a implementar completa y efectivamente la Convención Interamericana Contra la Corrupción y a firmar y ratificar la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción que entrará en vigor el 14 de diciembre.

TI se refirió también al debilitado proceso de Cumbres y solicitó la creación de un mecanismo transparente y participativo de seguimiento de los compromisos de la IV Cumbre, de manera de generar un diálogo permanente entre los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil en la construcción e implementación real de una agenda común hemisférica.

“Más allá de los indispensables cambios en los sistemas jurídicos para luchar contra la corrupción, los gobiernos y las entidades públicas deben avanzar hacia cambios en sus prácticas cotidianas, empezando por volverlas transparentes de cara a los ciudadanos”, señaló Miguel Angel Peñailillo, coordinador del programa de convenciones anticorrupción de TI desde en Mar del Plata.

El Índice de Percepción de la Corrupción 2005 que Transparency International (TI) lanzó el pasado 18 de octubre confirmó nuevamente la correlación dramática entre corrupción y pobreza. Dos tercios de los 159 países incluidos, entre ellos 23 países de las Américas, enfrentan niveles percibidos de corrupción muy altos.

Latinoamérica se encuentra lejos de cumplir con el objetivo de superación de la pobreza expresado en los Objetivos del Milenio: más de 128 millones de personas en la región viven con menos de 2 dólares al día y más de 50 millones lo hacen con menos de 1 dólar diario. La corrupción es un factor que atenta contra la gobernabilidad, ya que genera inestabilidad, debilita las instituciones democráticas y disminuye las posibilidades de desarrollo económico. La corrupción afecta el clima de inversión, debilita los esfuerzos de asistencia y conduce al desempleo.

Los ciudadanos son los que pagan las consecuencias. Por ejemplo, las comunidades campesinas de las zonas montañosas de Guatemala, casi en su totalidad indígenas, han perdido el 80 por ciento de la única cosecha anual de maíz que les sirve como base de alimentación en el último huracán que afectó al país. Si la ayuda no llega adecuadamente por faltas de control y transparencia en su administración, los damnificados estarán amenazados por el hambre y la muerte.

Transparency International es la organización no gubernamental líder en la lucha contra la corrupción en el mundo.

En República Dominicana, Participación Ciudadana es el contacto nacional de Transparencia Internacional.

Nota para los editores:
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Transparency International (TI) participa desde la entrada en vigor de la Convención Interamericana contra la Corrupción (CICC) en 1996, de las acciones de seguimiento de los compromisos asumidos por los Estados parte. Esta actividad de monitoreo le ha permitido aplicar este año una herramienta denominada Informes de Cumplimiento, para verificar la aplicación real de disposiciones de la CICC en 10 países. TI publicará sus resultados en diciembre de este año.