Circunscripciones electorales y Participación Ciudadana

 

 
Isis Duarte[1]

En esta exposición voy a trabajar tres líneas temáticas que de alguna manera están conectadas y que abordaré desde la perspectiva de la ciudadanía:  

A)      La participación y en particular con la participación  ciudadana 

B)      La representación; en cuanto tiene que ver con el acto de delegación del ciudadano, de la forma en que las personas elegidas van a asumir sus intereses; y 

C)      Las circunscripciones para ver en que medida, la nueva forma de votación podría garantizar mejor la participación ciudadana; es decir qué debemos hacer y cómo debemos potenciar esta nueva modalidad de votación para que sea más favorable a los intereses de la ciudadanía.

 

1. La Participación Ciudadana

De alguna manera todos y todas participamos en algún tipo de actividad. Yo trabajo en encuestas de cultura política, y una de las cosas interesantes que sale en esos estudios es la importancia que ya tiene en la república dominicana la participación en algún tipo de organización; porque, efectivamente, la participación se ha venido incrementando de manera muy significativa durante la década de los noventa.  Se inició durante la época de trujillo, pero se hizo cada vez más estructurada, más vinculada a los derechos y deberes ciudadanos, durante la década de los noventa.


    Qué es participar?


Participar es tomar parte, intervenir, involucrarse, ser miembro activo de algún tipo de organización, es decir,  no quedar fuera de lo que acontece en un sector social, en una región, en el país.  

Realmente la participación, el tomar partido, es un elemento clave de la democracia.  Recuerden que la democracia tiene un elemento más conocido que es la representación, es decir siempre se reconoce la democracia como la democracia representativa, incluso en mis años universitarios, con todas las perspectivas críticas que se tenía con relación al tipo de democracia que existía en republica dominicana durante los años setenta, hablábamos de ”la representativa”, es decir la democracia representativa (de manera peyorativa), porque considerábamos que realmente no nos representaba por el modelo tan autoritario que teníamos en ese período. Entonces, la democracia es representación; pero no es solo eso. Fundamentalmente desde la perspectiva del ciudadano es fundamentalmente participación, porque si el ciudadano no participa, no está contribuyendo a que su democracia sea más perfecta o de mayor calidad.


    Qué es la participación ciudadana?

La participación ciudadana es distinta a otras modalidades de participación social. Participar en un sindicato o en una organización campesina es muy importante, pero eso no es participación ciudadana.  

Cuando una persona participa en un sindicato está luchando por la defensa de los intereses de su sector, es decir, de su sector profesional, del sector laboral, metalúrgico o cañero; así, participar en un sindicato es luchar por la defensa de un  interés particular, de su grupo.  Cuando un campesino entra a un movimiento campesino para luchar por la tierra, para luchar por mejores condiciones para la venta de sus productos, está involucrándose en un movimiento, en una lucha a favor de sus intereses como clase o sector social.  

Cuatro aspectos a destacar respecto a la participación ciudadana:

  1. La participación ciudadana es una intervención de la ciudadanía por un interés de tipo público, colectivo, por intereses que de alguna manera involucran a la mayoría de la población.  [2] 

  2. La participación ciudadana es la intervención de la ciudadanía por mejorar la calidad del ámbito público y eso involucra a todos los poderes del estado, implica al ejecutivo, al municipio, al congreso, etc. Por lo tanto la participación ciudadana tiene que ver con intereses sociales generales.  

  3. Desde este punto de vista la participación ciudadana es una nueva forma de hacer política distinta a la participación en partidos políticos. Cuando un partido cualquiera trabaja por una propuesta que es presentada a los electores del país de alguna manera esa propuesta está asociada o involucra intereses de sectores sociales determinados. Por ejemplo, cuando surgen los partidos socialistas, comunistas, liberales o conservadores, desarrollan propuestas vinculadas con intereses sociales y políticos específicos, para luchar por esos intereses, y para llegar al poder o al control del estado e impulsar estos intereses.  Cuando un ciudadano lucha para defender sus intereses generales, está haciendo política, pero otro tipo de política, una política que hace desde la sociedad civil.

  4.  la participación ciudadana surge a partir de ciertas condiciones históricas

 

La participación ciudadana en américa latina ha surgido en una etapa de transición de las democracias imperfectas, es decir, sistemas democráticos que tienen elementos muy autoritarios, a veces dictatoriales, y que la presión de la sociedad civil, ayuda a abrir esas estructuras rígidas dictatoriales y contribuye a mejorar la calidad de la democracia. Supone un desarrollo de la capacidad de presión de la ciudadanía para mejorar la calidad de la democracia.  

La participación ciudadana que se dá en países como la república dominicana, surgió al inicio de la década de los 90, después de los procesos electorales; también con la caída de trujillo hay un proceso de participación ciudadana importante, aunque menos estructurado.  El hecho de que hay una cierta relación entre participación ciudadana – intervención – presión, para mejorar la calidad de la democracia y situaciones de sistemas políticos donde todavía la ciudadanía no tiene validados sus principales derechos.

 

2. A mayor participación mejor representación

Todo lo anterior nos lleva a pensar en la participación como una forma de mejorar la representación.

Ø      Delegación y partidos políticos

¿qué sucede?  Las elecciones en una democracia es el medio a través del cual, los ciudadanos y ciudadanas (el pueblo soberano), delegan su poder en las personas que los van a representar, .

En una democracia moderna no podemos ejercer el acto electoral y de delegación sobre una lista totalmente abierta, o ir a las urnas y decir a quién se desea elegir para que sea el presidente, sino que tiene que haber un mecanismo a través del cual la mayoría delega en una minoría que lo representa.   Para eso existen organizaciones que permiten conducir y organizar esta representación que en la práctica son los partidos políticos.  Estos permiten que se estructuren los intereses y motivaciones de las personas en una propuesta de gobierno y se presente en las elecciones cada determinado tiempo.  Entonces, a partir de estas mediaciones de los partidos políticos, los ciudadanos vamos a las urnas y escogemos las candidaturas y los partidos que nos interesan y podemos delegar nuestra representación.  

Pero el pueblo es el soberano, o el depositario del poder en una democracia; por eso se habla de que la democracia es “el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo”; pero como no podemos ejercer el poder directamente, delegamos en los partidos y los representantes.

Ø      Control ciudadano de los funcionarios electos.  

Sin embargo, cuando nosotros delegamos no estamos otorgando un cheque en blanco, es decir no decimos:  tú eres el síndico, tú el regidor, este será el senador por la provincia duarte o por tal sector  y  tú puedes hacer con mi voto lo que tú quieras, y si cumple o no con el programa de gobierno no importa. No debe ser así, la ciudadanía tiene que tener la posibilidad de materializar sus derechos, tiene que tener algún mecanismo que garantice un control  sobre esa delegación.

Las posibilidades del ciudadano de llevar un control, de evitar que su voto se convierta en un cheque en blanco, comienza mucho antes del día de las elecciones. Antes, el día de las elecciones nosotros nos encontramos con una boleta con la figura del presidente, una boleta que arrastraba a todos los otros candidatos. Esto ha ido cambiando y en la actualidad, tenemos elecciones diferentes para elegir la candidatura presidencial en el 2000  separada de las efectuadas en el 1998 para la candidatura de senadores y diputados, regidores y síndicos.

Pero en las elecciones congresionales y municipales del 1998 las boletas eran completamente cerradas, es decir que eran totalmente confeccionadas por los partidos.  Esto significa que era un proceso interno en cada partido de selección de los candidatos.  Los partidos decidían quienes iban a ser los candidatos, se sometían a la junta, se presentaban las boletas y uno votaba con una boleta y con esa boleta lo hacía para todas las posiciones que los partidos ponían en esa boleta.  Eso era un mecanismo que dificultaba que la ciudadanía pudiera escoger libremente, es decir, el pueblo votaba pero no escogía, o sea el pueblo vota por un partido, pero no elige los candidatos que lo van a representar.

La nueva forma de votación y las circunscripciones que se están implementando ahora de alguna manera, busca corregir esos problemas.

El control sobre el proceso de delegación de nuestra representación, no comienza el día de las elecciones, si no que comienza antes, porque ya los partidos antes de llegar a las elecciones eligen sus candidatos y también porque los partidos durante el proceso de la campaña electoral, deben o deberían presentar a los electores las propuestas de reformas o las propuestas  que los candidatos piensan ejecutar si tuvieran un candidato a regidor por una zona determinada.  Si por ejemplo son candidatos de s.f.m. o castillo, tienen que presentarle a la ciudadanía una propuesta de gobierno, lo que haría como regidor en caso de que fuera electo; también ese proceso de elegir los candidatos, de presentar las propuestas y de vincularse durante la fase pre – electoral, forma parte de los mecanismos a través de los cuales la ciudadanía puede ir dándose cuenta de cual es la situación y lo que piensan ejecutar los candidatos de los partidos y poderse orientar en el proceso de toma de decisiones.

Pero también la representación y la delegación, tiene que ver con lo que acontece el mismo día de las elecciones, se supone que cuando el pueblo elige a un representante, lo hace mediante un mecanismo que garantice que su elección va a ser respetada.  Un mecanismo que garantice una elección limpia, transparente, idónea.  (ya decía, que cuando los electores fueron a votar en el 94, se encontraron con que habia dos listas, una lista que tenían los partidos y otra lista los miembros de mesas con un número importante de ciudadanos excluidos, lo que impidió que un sector importante de la ciudadanía, pudiera votar, esa fue la crisis del 94), o sea que no siempre las autoridades electorales y los procesos organizados durante las elecciones, garantizan esa idoneidad y cuando no la garantizan, los elegidos no representan la voluntad del electorado.

Por otro lado, el problema de la representación y de la delegación, tienen que ver con el ejercicio mismo del mandato por parte de los representantes.  Una vez que son electos, y suponiendo que son electos mediante mecanismos libres transparentes e idóneos, no quiere decir que después esos funcionarios electos sigan operando como si tuvieran un cheque en blanco. Por ejemplo, en este momento el cheque en blanco podría ser que los diputados que fueron electos por cuatro años, decidan bajo un alegato de legalidad, cambiar ese mandato y extenderse el plazo a dos años más.  Realmente nosotros no votamos por ellos para que tuvieran ese tipo de mandato.  Pero también hay otra forma de no representar los intereses de la ciudadanía que los eligió, cuando luego que son elegidos se olvidan completamente de todos los compromisos que hicieron durante la campaña electoral; cuando después de ser elegidos, nunca vuelven a visitar a las comunidades con las cuales suscribieron acuerdos durante la campaña o nunca realmente vuelven a residir en su localidad y se van para la capital y de ahí en adelante representan sus intereses personales; muchas veces ajenos a su propio partido.  Y es que el problema de la representación ahora está tan en crisis, que muchas veces los diputados y regidores, no representan los intereses de su propio partido.  Existe el fenómeno conocido como transfugismo, que acontece cuando una persona que fue electa por un partido, pero otro partido necesita contar con ese candidato para x mayoría o x tipo de decisiones, entonces, compra por así decirlo esa representación y lo que nosotros conquistamos o decidimos en las urnas nos lo arrebatan después fuera de estas.

Ø      Rendición de cuentas  

Por último, el problema de la representación y de la delegación, tiene que ver con la necesidad  de rendición de cuentas de un mandato.  Cuando elegimos a un diputado, un regidor, un síndico, un senador, un presidente de la república, el pueblo sigue siendo el soberano y ese presidente, ese síndico, ese diputado, tiene que rendir cuenta de su mandato. No después que se acabó el mandato, con una intervención ante el congreso nacional o ante tal o cual asamblea, sino una rendición contínua, periódica. Por eso es que realmente debe haber una mayor incidencia de la ciudadanía para presionar por esos mecanismos de rendición de cuentas.

 
3. La nueva forma de votación favorece un mayor control ciudadano  

¿cuál es el aporte que podría significar la nueva modalidad de votación para garantizar esos mecanismos de mayor vigilancia y control de los ciudadanos con relación a sus representantes?. La nueva modalidad de votación tiene como uno de esos objetivos acercar el candidato y el representante electo al ciudadano.

Ø      Plurinominal o uninominal?

 realmente no ha sido un diseño de circunscripciones electorales totalmente adecuado.  Yo en eso disiento un poco, en algunos aspectos, de la interpretación de angel aquino, es una vieja discusión que tenemos.  Él favorece más las circunscripciones electorales plurinominales, yo favorezco el sistema uninominal (y no estoy hablando a nombre de participación ciudadana), ya ustedes verán la ponencia que tengo escrita (aunque en ese documento del 1999 soy un poco tímida en mi posición porque todavía estábamos explorando las posibilidades) pero, reitero,  yo favorezco el diseño uninominal; o si ustedes quieren una combinación de circunscripciones uninominales con lo que podría ser una circunscripción nacional o una que permitiría la representación de las minorías en la circunscripción nacional.

Ø      La enseñanza del modelo boliviano

 en ese sentido un modelo que yo considero más adecuado es el boliviano.  En bolivia existe un modelo mixto, donde el 50% de las circunscripciones son uninominales, es decir, que se elige en cada espacio o territorio un sólo representante por mayoría simple; y el otro 50% son circunscripciones plurinominales.

Pienso que es el modelo más adecuado porque garantiza que en un espacio más pequeño, se pueda interactuar durante todo el proceso que va desde la discusión de los partidos políticos sobre quien va a ser el candidato, discutir la propuesta del candidato, discutir las demandas presentadas por los ciudadanos que habitan en ese territorio con su representante o candidatos y ver cual de las propuestas de estos se ajusta más, así como también conocer mejor a los representantes, controlar mejor a estos, vincularse con ellos, etc. O sea que esta modalidad de circunscripción, la uninominal, permite un mayor control ciudadano sobre la representación de un área específica.

En conclusión yo pienso que la uninominalidad aporta al ciudadano ese ingrediente; los partidos políticos argumentan que eso perjudica a las minorías políticas particulares.  ¿por qué?.  Por la manera con que esas minorías sociales son discriminadas en los propios partidos, por ejemplo las minorías étnicas.  También las mujeres son menos favorecidas en las circunscripciones uninominales, porque al ser un solo candidato en los partidos y con toda la tradición autoritaria machista que hay, a la hora de escoger al candidato, se inclinan más por los hombres.

Eso obliga a las mujeres a tener un mayor trabajo dentro del partido para hacer valer sus intereses y después dentro de la comunidad, esto sucede  porque, por todos los prejuicios que existen con relación a la mujer a nivel político, la votación a su favor tiene que vencer más condicionamientos.

Pero en realidad el sistema uninominal favorece a la ciudadanía, por ejemplo, permite una renovación de las élites políticas.  (en el caso de bolivia esto fue muy evidente).  También hay muchas candidaturas  nuevas que surgen a partir de este sistema, por lo que se favorece la renovación del liderazgo político y puede desfavorecer la reelección, por eso quizás los partidos políticos estuvieron todos de acuerdo que fueran plurinominales, porque esto implica que si el individuo no se esfuerza con su distrito tiene dificultades para ser reelegido, pero el que lo hace bien tiene posibilidades. Pienso que en ese sentido en lo fundamental  la uninominalidad es favorable a los intereses de la ciudadanía.

Ø      Como potenciar la nueva forma de votación:

Me voy a centrar en lo que podría ser una propuesta de  participación ciudadana en este proceso.  Creo que ya a partir del diseño que tenemos que es plurinominal, tenemos que ver cuales son las ventajas que este nos otorga y orientar una línea de acción que favorezca a la ciudadanía. En tal sentido propugnamos por:

1.      La nueva forma de la boleta que permite la separación de la elección de las 4 candidaturas, es decir senaduría, sindicatura, diputación, y regiduría, ya que de esta manera se ofrece más libertad a la ciudadanía para escoger; es más democrático poder elegir el síndico de un partido si se quiere y los regidores de otro o el diputado de un partido y el senador de otro.

2.      También creemos que es más favorable el voto preferencial,  es decir la lista cerrada por partido pero desbloqueada por candidatura. Para la ciudadanía es muchísimo mejor, porque uno marca  el candidato favorito dentro de ese partido, lo que es más favorable para una libre elección del ciudadano.

3.      Estamos de acuerdo con que el candidato resida en la circunscripción; ya que esto garantiza mejor que sea una persona que conozca las necesidades de la localidad y pueda vincularse mejor con sus compueblanos o comunidad.

4.      Necesitamos desarrollar un proceso de presión que abarque todas las fases del proceso electoral, desde la implementación del nuevo diseño hasta la fase posterior a las elecciones dando seguimiento a los funcionarios electos; y,

5.      Participación ciudadana está comprometida en su programa de observación electoral a monitorear todo el proceso. Esto no es algo nuevo, participación ciudadana fue quizás la primera institución que puso en el debate público la discusión de las circunscripciones electorales, estamos organizando este tipo de seminario y seguiremos organizándolos con los representantes provinciales y municipales de los partidos políticos.

6.      Creemos que hay que orientar a la ciudadanía y todos debemos involucrarnos, los partidos políticos y la sociedad civil, en este proceso para sacar el máximo de esta nueva forma de votación, porque, lo que se busca es aumentar la calidad de la representación y pensamos que a través de este sistema, a pesar de que no es el más perfecto, podemos dar un paso de avance y aumentar la calidad de la representación que, a fin de cuentas, significa aumentar la calidad de nuestra democracia.

7.      Creo que hay un reto muy importante para la junta central electoral (jce) , para los ciudadanos, para las organizaciones sociales que trabajan con los ciudadanos y para los partidos políticos; para sacar adelante esta nueva modalidad de votación.

 

4. Adendum: la decisión final  de la JCE

La junta central electoral, en su resolución número 5/2001 del 2 de julio, presentó las decisiones finales respecto al diseño definitivo de las nuevas circunscripciones electorales.  En general, el diseño dispone la conformación de circunscripciones nuevas en el distrito nacional y en seis (6) provincias, las propuestas de candidaturas para cada cargo serán presentadas por los partidos políticos a partir de sus convenciones internas y el uso de sólo dos (2) boletas electorales, una para cada nivel de elección.  También contempla que para el nivel congresional la elección de la diputación se hará a través del voto preferencial, mientras que para el nivel municipal se utilizará el método tradicional para las regidurías (boleta bloqueada).

Además, en dicha resolución la junta central electoral enfatiza el cumplimiento de lo establecido en la ley electoral sobre la inclusión de un 33% de candidaturas femeninas dentro de las propuestas de cada partido y los requisitos de cada candidatura respecto a la residencia en la circunscripción.  Sobre esto último, la resolución 5/2001 en el quinto punto especifica que los(as) candidatos(as) deberán ser nativos o estar domiciliados dentro de la circunscripción que intentan representar y en caso de ser electos deberán residir en su circunscripción electoral hasta el término de su mandato.

De esta manera, del conjunto de reformas demandadas desde la sociedad civil, las autoridades electorales sólo aprobaron el voto preferencial (para las diputaciones), la demanda de respeto a la cuota de candidaturas femeninas y la obligatoriedad de domicilio en la circunscripción. Lamentablemente no se logró la separación de las votaciones para las 4 candidaturas; tampoco el voto preferencial para las regidurías.

Hay que recordar que con la exclusión del voto preferencial para las regidurías los partidos mantienen la decisión de elegir, y  se pierde la oportunidad de restaurar este poder a quien corresponde: la ciudadanía. En este tipo de elección más que en otras, la opción de elegir al candidato o candidata considerado(a) mas idóneo(a) para representar sus intereses debería estar en manos de la comunidad, ya que la sala capitular,  por las funciones que realiza y el ámbito territorial que representa,  requiere que sus funcionarios (as) desarrollen una estrecha vinculación con la ciudadanía. Las medidas que garantizan que el  pueblo puede escoger sus representantes con mayor libertad, contribuyen también a crear condiciones para que las autoridades electas puedan constituirse en auténticos representantes de sus comunidades. Habrá pues que esperar nuevas reformas para que esta posibilidad se materialice.

Santo domingo, d. N.
Marzo-agosto, 2001.


[1] Socióloga e investigadora. Directora de la Unidad Político-electoral de Participación Ciudadana. Este texto fue elaborado originalmente para ser presentado y utilizado en los Talleres Regionales que se efectuaron en el Distrito Nacional y en las 6 provincias donde la Junta Central Electoral había anunciado la creación de nuevas circunscripciones electorales.

[2] Ejemplo: Cuando nosotros luchamos para que el proceso electoral del año 96 fuera más limpio y transparente, para que no tuviéramos un 90 ni un 94, para que un día la ciudadanía el 16 de mayo del 1994,  no encontrara que una buena parte de los que estaban en el Padrón Electoral habían sido excluidos, cuando luchamos por esa transparencia del proceso electoral, cuando decimos No a la corrupción administrativa, estamos luchando por intereses que atañen a todos y cada uno de los individuos que forman parte de un sistema democrático.

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