Coalición Por Una Justicia Independiente La Reforma Judicial No Es Competencia Exclusiva De Juristas

Un grupo de quince abogados ha dado a conocer su opinión en el sentido de que en una reforma constitucional debe eliminarse la inamovilidad de los jueces y dada la importancia que tiene la inamovilidad dentro de la reforma judicial, se hace preciso aclarar algunos conceptos y expresar nuestra opinión al respecto.

Aunque el comunicado en cuestión hace blanco principal en los jueces de la Suprema Corte de Justicia, de su texto se desprende con claridad que lo se que se persigue es eliminar la inamovilidad de todos los jueces.

Bajo el sistema actual, los jueces sólo son inamovibles y bajo ninguna circunstancia son vitalicios. Actualmente los jueces pierden su posición por tres razones: por mala conducta, por ineficiencia continua y demostrada y cuando le llega la edad de retiro consignada en la Ley de Carrera Judicial. Si fuesen vitalicios, sólo perderían sus posiciones con la muerte, que no es el caso. En consecuencia, no es cierto que la inamovilidad premie con la permanencia en el cargo a un juez que no reúna las condiciones para realizar un trabajo eficiente.

Para que el sistema actual de inamovilidad se complete, sólo falta que la edad de retiro se le aplique a los actuales jueces de la Suprema Corte de Justicia, con lo cual estamos de acuerdo. Esta Suprema Corte ha señalado por sentencia que en virtud del principio de la no retroactividad de la ley, la edad de retiro se les aplica a todos los jueces designados a partir de la aprobación de la Ley de Carrera Judicial, lo que significa que no se les aplica a ellos que han sido los únicos designados con anterioridad. Los actuales jueces deben demostrar su vocación democrática y anunciar públicamente que se acogerán irrevocablemente al retiro voluntario tan pronto como alcancen la edad de retiro y sean designados sus sustitutos, con lo cual además se lograría evitar que los enemigos de la reforma judicial utilicen un argumento técnico para restar apoyo popular al proceso de reforma judicial.

La inamovilidad es la columna vertebral de la carrera judicial. Carrera judicial significa ingresar a la judicatura luego de pasar determinados exámenes y tener derecho a permanecer en ella hasta la edad de retiro excepto destitución por mala conducta o ineficiencia continua.

Pero la inamovilidad también es la única garantía que tienen los jueces para sostener su independencia a la hora de dictar sentencia. Si los jueces estuviesen sujetos a ratificación cada cierto período, tendría que cuidarse de no lastimar los intereses de aquéllos que tienen la capacidad de ratificarlos o no y se perdería entonces la independencia.

Los jueces son los guardianes de los derechos ciudadanos. Muchos de los abusos a los derechos ciudadanos provienen de sectores muy poderosos, que no podrán ser enfrentados por los jueces, con sus decisiones, excepto que exista una protección que asegure que no habrá represalias contra ellos. Si están expuestos a perder sus funciones, volveremos al pasado cuando sólo un pequeño grupo de jueces valientes se atrevía a ser independiente y el resto se plegaba a la voluntad de los poderosos, la mayoría de las veces recibiendo como compensación la continuidad en sus puestos además del oro corruptor.

La gran perdedora de retornar al sistema de jueces controlados por el poder político, lo será la ciudadanía, sobre todo aquella parte mayoritaria que no tiene influencias ni padrinos ni facilidades para lograr que se le haga justicia.

Nos sorprende sobremanera que se señale que el riesgo de que jueces obtemperen a directrices políticas en determinados expedientes es un «mal menor» a la concentración de todo el poder judicial en un grupo de jueces. La experiencia de un poder judicial politizado ya la hemos vivido y la recordamos con mucho dolor y no deseamos regresar a una situación prácticamente superada.

Por las razones expresadas, el tema de la reforma judicial, en el que figura como base la inamovilidad de todos los jueces, al igual que el tema de la reforma constitucional, no es competencia exclusiva de abogados, pues los grandes afectados serán todos los ciudadanos y ciudadanas sin importar su ocupación, su raza, su sexo, su edad, su nombradía. Por esa razón, todos tenemos el derecho a opinar. A todos nos afectará.

Nos unimos a los Decanos de las Escuelas de Derecho de las más prestigiosas universidades nacionales, al Consejo Nacional de Empresas Privadas (CONEP) y a la Unión Nacional de Empresarios (UNE), y reclamamos que se respeten las conquistas logradas en materia judicial, entre las que está la inamovilidad de los jueces.

Por la Coalición por una Justicia Independiente

Participación Ciudadana
Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS)
Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE)
Asociación Americana de Juristas (AAJ)
Centro de Estudios Sociales Padre Juan Montalvo
Asociación Dominicana de Abogados Empresariales (ADAE)
Centro Dominicano de Investigación Legales (CEDAIL)